P. FUSTER Y C. VALLE
El Valencia sabe que Ricardo Costa está cerca de jugar los próximos seis meses en el Lille. Y lo sabe porque ayer por la mañana el agente del jugador informó por teléfono a Fernando Gómez de la posible salida de Costa de su actual club, el Wolfsburgo, con destino al Lille. ¿Qué significado tiene la llamada? Pues que, tal como informó Superdeporte, lo de Ricardo Costa con el Valencia está hecho, a falta de estampar todo lo acordado en un contrato. Por ello, por consideración con el club en el que va a jugar a partir del próximo 30 de junio, el representante de Costa, José Caldeira, informó del futuro a corto plazo del central portugués.
La operación entre el Lille y el Wolfsburgo está a punto de concretarse, aunque al cierre de esta edición Ricardo Costa continuaba siendo jugador del conjunto alemán. Los dirigentes del Wolsburgo, sabedores de que el central luso no quiere renovar su vinculación con ellos, tienen decidido dejarle salir para ahorrarse los seis meses que le restan de contrato. Costa estaría encantado de enrolarse en las filas del Lille francés, dado que con las lesiones que tiene en defensa el conjunto galo, la titularidad la tiene prácticamente asegurada hasta final de temporada. Precisamente, Costa lo que busca hasta verano es jugar cuantos más minutos mejor, con miras a que pudiera entrar en los planes del seleccionador de Portugal para la próxima cita de Suráfrica.
El Valencia, teniendo overbooking de centrales, ni tan siquiera ha contemplado la posibilidad de que Ricardo Costa llegara cedido ahora. Pese a que se ganaría seis meses en lo que a la integración se refiere, las puertas del Mundial se le cerrarían al futbolista de par en par y, además, la posición de central no requiere hoy en día de la llegada de un refuerzo como sí la delantera y de ahí la llegada del ´Chori´ Domínguez (sin olvidar que el argentino acababa contrato el 30 de diciembre y no el 30 de junio como el portugués). También hay que tener en cuenta que el Valencia no podría contar con Costa para la competición de la Euroliga (como sucede con el ´Chori´ Domínguez, dado que tanto el Wolfsburgo como el Rubin Kazan participan en ella), por lo que el club descarta invertir ahora en su salario.