C. VALLE / P. FUSTER
Otro de los asuntos que se abordaron en la reunión del estadio consistió en el ´terciario´, zona anexa al futuro estadio en la que el Valencia tiene la intención de construir dos torres de diferentes alturas, aunque esos terrenos aún no están escriturados a nombre de la entidad. No se puede pasar por alto otro aspecto, y es que más allá de los problemas de financiación que existen, tampoco se podrán levantar esas dos torres sin la reordenación correspondiente. El boceto que el actual Consejo de Administración está contemplando es el de realizar dos torres, una destinada para oficinas y otra para un hotel, con un semisótano comercial para explotar económicamente.
Más que un interés en cambiar de estadio, existe una necesidad, ya que el recinto de la Avenida de las Cortes presenta una serie de opciones de negocio que el VCF no dispone en el actual campo. Los cálculos estimativos en todo lo relativo a los ingresos por publicidad suponen 15 millones de euros más que los que entran en caja actualmente, ya que las dimensiones del recinto son mucho mayores. En el caso de tener esos ingresos adicionales significaría ir poco a poco reduciéndose una deuda que trae de cabeza a Manuel Llorente, que desde el primer día está recortando todos los gastos que no son necesarios para el funcionamiento del día a día. El presidente no recibe órdenes de nadie para ir reduciendo progresivamente la deuda, pero es necesario para la subsistencia del equipo. Las negociaciones que se están llevando con empresas para tener ingresos atípicos no están siendo fáciles por la coyuntura, a pesar de ello, Llorente ha logrado cuadrar las cuentas para que el próximo 1 de febrero los futbolistas no tengan problemas en percibir la parte proporcional de las fichas que se abona ahora.