P. ROS
Si en el día de hoy los futbolistas cobrarán sus fichas de manera puntual, la precisión en los pagos no fue la nota predominante de la pasada temporada. De hecho, el club llegó a adeudar a los jugadores un total de 15 millones de euros en concepto de la mitad de las fichas que tendrían que haberse cobrado a día 1 de febrero de 2009.
Una situación de impago que se dilató hasta mediados de abril y que llegó a su punto caliente cuando se especuló con una denuncia de los jugadores ante la AFE —Asociación de Futbolistas Españoles— que tuvo que salir a desmentir en rueda de prensa el propio capitán Carlos Marchena y que por suerte para el Valencia CF nunca se produjo. Finalmente, el crédito de 50 millones concedido por Bancaja sirvió para que los futbolistas percibieran una retribución que en esa etapa se hizo de rogar.