LIDIA M. BARATA
El Valencia CF recibe este jueves al Werder Bremen en el partido de ida de los octavos de final de la Euroliga, una eliminatoria "al cincuenta por cien", según ha declarado Unai Emery en rueda de prensa. Sin un claro favorito, el Valencia intentará jugar sus bazas ante un equipo alto y potente: "Nos ocupa más que preocupar el tema de la altura, el equipo alemán tiene unas características muy definidas que les hacen ser muy potentes, y nosotros tenemos que saber sacar nuestras cualidades ante las suyas. Es una eliminatoria abierta, muy disputada, en la que debemos saber contrarrestar su potencial aéreo".
El Werder Bremen se impuso por 0-2 en 2004 al conjunto valencianista en la última jornada de la primera fase de la Liga de Campeones, un resultado que dejó fuera de la competición al equipo valenciano. Se habla de 'vengar' aquella afrenta: "Venganza suena duro, revancha deportiva en la que pongamos nuestro interés para realizarla si que es bonito. Para lograrlo es importante la unión entre afición y equipo, que ambos se centren en hacer lo mejor para conseguir que el Valencia llegue lo más lejos posible en esta Europa League, necesitamos la ayuda y el positivismo de todos. Espero que la afición vea al equipo dar lo máximo para ganar y que el equipo enganche a la afición como lo viene haciendo hasta ahora.", ha manifestado el técnico valencianista.
Emery quiso restar importancia al hecho del día de descanso de hoy de la plantilla, a 24 horas de esta trascendental cita: "Es fundamental el descanso, la recuperación tras el partido del lunes. Los jugadores necesitan recuperarse y descansar para luego exigirles al máximo en la competición, el descanso semanal es habitual, trabajar siete días mañana y tarde no significa que el equipo va a jugar mejor. Los técnicos hemos estado trabajando, los jugadores eran los que necesitábamos que descansaran de cara al partido de mañana". Precisamente el descanso y la recuperación son las razones esgrimidas por el vasco para concentrar a la plantilla después del partido ante el Werder Bremen: "Lo más importante cuando se juegan muchos partidos seguidos es la recuperación, sobre todo, en la alimentación. Pensamos que mañana es mejor cenar y dormir juntos en el hotel para lograr una buena recuperación y descanso. Además, las concentraciones son otra forma de potenciar la unión de todos de cara al importante tramo de la temporada que nos queda".
Los últimos resultados han vuelto a crear un clima de nerviosismo en el entorno del club de Mestalla, donde se mira la conveniencia o no de renovar al técnico, algo que no preocupa a Emery: "Nosotros procuramos hacer siempre el mejor trabajo posible y vivir muy concentrados en el trabajo diario y en lo que nos ocupa. A mí no me preocupa mi futuro sino el del Valencia y el futuro pasa por el presente. Debemos concentrar toda la energía en el momento del Valencia y no desviarnos en la figura del entrenador ni en el futuro de ningún futbolista, hemos de olvidar las situaciones individuales y apostar por el equipo".
El técnico del Valencia consideró que el equipo, hasta el momento, ha tenido "una línea muy alta en cuanto a juego y resultados" en Mestalla, aunque reconoció que la segunda parte del último encuentro de Liga ante el Racing de Santander fue "la peor de toda la temporada en casa". "Ahí hubo un paréntesis. Esperemos que sea un accidente y mañana tenemos la oportunidad de demostrar que el equipo está en una buena línea. Mañana vuelve a ser un día muy importante para que el equipo enganche a la afición. Lo peor de toda la temporada en casa lo vimos contra el Racing", señaló.
Emery explicó que los últimos resultados no se deben a un bajo estado físico de la plantilla pero sí a las dos últimas expulsiones sufridas en Liga de Carlos Marchena ante el Atlético de Madrid y de Alexis Ruano contra el Racing y a "diversos factores como las bajas y la inclusión de jugadores no habituales como Joel".