P. CALABUIG
En la presentación del nuevo Decreto de Enseñanzas Deportivas, realizada el pasado martes en la Conselleria de Educación, Unai Emery pidió consejo al árbitro valenciano Miguel Ángel Ayza Gámez para evitar la sangría de cartulinas amarillas y rojas que asola al equipo desde el día del Getafe. Desde entonces las sanciones no han parado jornada tras jornada, al tiempo que ha aumentado la preocupación del técnico. Hasta tal punto que Emery planea la idea de que Ayza dé una charla en persona a los jugadores.
Instantes después de la conversación entre Emery y Ayza Gámez el colegiado atendió cordialmente a SUPER. El árbitro prefiere no valorar en público la solicitud de ayuda del club. Sin embargo, accedió a responder a preguntas como de qué forma evitar las protestas y la sangría de expulsiones o cómo valora los últimos arbitrajes sufridos por el VCF. El colegiado considera que es esencial la formación para «desarrollar el fair play».
¿Cómo puede conseguir un entrenador que sus jugadores no protesten? «Con la formación, puede sonar utópico que un jugador con 30 años cambie su temperamento, pero a los chavales de ocho, diez ó 12 años sus educadores deben comenzar a inculcarles valores deportivos. A los 15 ó 20 años, o si llega a ser profesional, esa educación les ayudará a la hora de enfrentarse al árbitro, al partido y a las incidencias que puedan darse», dijo.
¿Y en el caso de un vestuario como el del Valencia, con jugadores adultos y donde el entrenador no ha podido formarles en edades tempranas? «No tengo experiencia en hablar con jugadores de élite, pero no hay nada más que dialogar y hacerles ver que las protestas son estériles. Hay expulsiones que no pueden evitarse… Una entrada, el cortar una ocasión manifiesta de gol, la mano, por ejemplo, de Marchena que se escapa. Pero las protestas son evitables. Debe hacerse con diálogo, el entrenador debe incidir que eso no van a llevar a ningún lado las protestas al árbitro», añadió.
Por último, Ayza aclara que la actuación del cuarto árbitro de Pérez Burrull en el Calderón, señalando el penalti de Marchena, «es legal, lo dice la International Board». En cuanto a los arbitrajes sufridos por el VCF, se limitó a decir: «Me juego lo que sea que no hay arbitraje europeo y mundial a un nivel más alto que el español».