JORGE LLOPIS
El Deportivo de la Coruña que se presenta esta noche en Mestalla está de capa caída. El equipo gallego no ha podido aguantar el ritmo que impuso en la primera parte del campeonato y ha acabado desfondándose de tal manera que es el peor equipo de la segunda vuelta. En los últimos 14 partidos solo ha sido capaz de conseguir 10 puntos, números que le han alejado de sus posibilidades de estar en Europa la temporada que viene.
El escaso bagaje a domicilio -dos puntos en siete partidos- han condenado al conjunto coruñés, que ha visto como sus opciones de entrar en Europa se han reducido considerablemente. En Riazor los números son algo mejores. En casa el conjunto gallego ha sumado ocho puntos en siete partidos tras cosechar dos victorias, dos empates y dos derrotas. No obstante, solo Racing y Valladolid, con seis puntos cada uno, presentan peores números como locales. A domicilio, el único equipo que le supera como el peor en la segunda vuelta es, precisamente, el Valencia, que solo suma un punto, conseguido en el estadio del Molinón en la jornada 22.
La gasolina del conjunto dirigido por Lotina duró hasta el mes de marzo, cuando consiguió su última victoria. Tres puntos en los últimos ocho partidos sitúan al Deportivo en la novena posición, a cinco puntos del sexto clasificado, una distancia prácticamente insalvable dada la trayectoria del club gallego. El equipo estuvo en posiciones europeas durante 22 jornadas seguidas pero ha acabado deshinchándose. Dos empates ante Almería y Racing y dos derrotas frente a Sporting y Valladolid en los últimos partidos en Riazor han acabado con sus posibilidades de entrar en Europa. La plaga de lesiones -el equipo llega a Valencia con ocho bajas- ha superado a una plantilla muy limitada.
El partido de hoy no es el más propenso para que el conjunto deportivista remonte el vuelvo. Enfrente tendrá a un equipo que encarrila cuatro victorias consecutivas en su estadio. No obstante, valencianistas y blanquiazules presentan trayectorias relativamente parejas a lo largo de esta temporada. Ambos equipos se han hecho fuertes en casa, son excesivamente vulnerables a domicilio y se han visto afectados por las lesiones. Por suerte para la afición che, el Valencia ha seguido manteniendo el tipo en Mestalla. El Deportivo, en cambio, ha acusado mucho las bajas y ha acabado hincando la rodilla en Riazor, un hecho que ha acabado con el sueño blanquiazul entrar en competición europea.