P. CALABUIG
A falta de tres semanas, en las que se jugarán los cuatro partidos finales de la Liga BBVA, el Valencia roza el objetivo prioritario que se marcó a principio de temporada. Poder jugar la próxima temporada la Champions League. Sólo con cuatro de los 12 puntos que quedan en juego el equipo blanquinegro volverá a disputar la máxima competición europea de clubes, prácticamente, tres años después. El último partido en la Liga de Campeones data del 11 de diciembre de 2007, el empate a cero goles en Stamford Bridge frente al Chelsea en la fase de grupos.
La meta inmediata de los de Unai Emery, después de estar colocados en la clasificación gran parte del curso tras Barcelona y Madrid, es mantenerse en la tercera posición y acceder a la Champions de forma directa, sin tener que jugar una ronda previa a mediados de agosto. Para ello, el Valencia debe alcanzar los 69 puntos. Pero, incluso, una victoria contra el Espanyol este sábado, acompañada de derrotas de Mallorca y Sevilla, haría que al equipo sólo le faltase un punto más para ser matemáticamente tercero.
Los perseguidores más cercanos del Valencia son el Mallorca (56 puntos) y el Sevilla (54), cuarto y quinto clasificados. Ganando los cuatro duelos que restan los bermellones alcanzarían los 68 puntos y, si lo hiciese el Sevilla, llegaría a los 66. Con cuatro puntos los blanquinegros igualarán la cantidad máxima que pueden obtener los sevillistas y, como la renta particular de goles beneficia al VCF, la cuarta posición estaría asegurada. Los de Emery ganaron 2-0 en Valencia y perdieron 2-1 en Híspalis.
Al contrario, el goal-average particular con el Mallorca favorece al equipo de Gregorio Manzano. En Palma los locales vencieron 3-2 y empataron sin goles en Mestalla. Así que el Valencia deberá sumar siempre un punto más que los baleares para mantener el tercer puesto. Teniendo en cuenta que el tope del Mallorca es 68 puntos, bastarán siete en el calendario final que espera al conjunto blanquinegro: Espanyol y Villarreal a domicilio y Xerez y Tenerife en Mestalla. Dos equipos en posiciones de descenso.
El calendario de los rivales directos se presenta más complicado. Mallorca y Sevilla recibirán en sus estadios a los dos competidores por el título de Liga. Los bermellones juegan en la jornada 36 contra el Real Madrid en el Ono Estadi, mientras que el Sevilla se mide, también en casa, al Barcelona en la penúltima jornada del torneo. Además, al club andaluz le resta la disputa de la final de Copa del Rey frente al Atlético de Madrid. Si el Sevilla se mete en Champions y gana la Copa, los rojiblancos jugarían la Euroliga. Si el club de Del Nido queda quinto o sexto y levanta el título, la última plaza de las tres de Euroliga pasará al sétimo, hoy en día, el Getafe. Los azulones están a 12 puntos de distancia, aunque con los enfrentamientos directos con los de Unai Emery a su favor.