C. VALLE
El Valencia daría por zanjado el asunto de incorporaciones en defensa con el fichaje de Mehmet Topal. El club está a la espera de una respuesta del Galatasaray a la última oferta realizada para dar por concluido el capítulo de incorporaciones de perfil defensivo. Con Topal —objetivo prioritario y único futbolista que hoy en día contemplan hasta que el club turco diga lo contrario— y el ya consumado de Ricardo Costa, el cuerpo técnico y la secretaría técnica consideran que la zaga está cubierta. Dicho de otra manera, de cara al curso próximo, y a la espera de lo que sucede con Asier Del Horno —futbolista con el que no se cuenta pero que tiene contrato en vigor—, Jordi Alba se erige como alternativa en el lateral izquierdo para suplir a Jeremy Mathieu.
El Valencia, que espera que a lo más tardar en una semana digan algo los dirigentes del Galatasaray, solo estudiaría realizar más incorporaciones de defensores en el supuesto que alguno de los que están en plantilla se marchen este verano —algo que todo sea dicho no está ni mucho menos descartado, aunque no hay ninguna oferta en la actualidad—. La secretaría técnica maneja otras alternativas de jugadores por si fallase la operación Topal, aunque lo cierto es que hay cierto optimismo en el club con respecto a esta operación. Eso sí, Fabián Rinaudo ha ido perdiendo protagonismo en la lista de preferencias durante las últimas semanas.
¿Significa lo dicho que Topal sería el último fichaje del Valencia? No. El Consejo de Administración fue informado el pasado miércoles en la reunión que mantuvieron en el Club que habrá dinero para realizar incorporaciones. Lógicamente éste saldrá de parte de lo que se ingrese en concepto de traspasos —si los hubiera—. Los refuerzos a partir de la operación Topal irán encaminados a reforzar el equipo en su parcela ofensiva. A la espera de que lleguen ofertas por Villa o Silva y el Club las estudie, la secretaría técnica tiene en agenda varios jugadores con los que suplir las vacantes que haya, futbolistas con los que se considera que el equipo podría perder calidad individual aunque no potencial.