CONRADO VALLE ENV. ESPECIAL A PTUJ
A David Albelda se le ve fino. Como él dice en la entrevista no está el Valencia para dormirse en los laureles y se ha cuidado a conciencia durante su retiro en Eivissa. Mira al futuro con optimismo y siente que este nuevo proyecto «engancha entre los aficionados». Para Albelda, Villa y Silva son amigos aunque también pasado y de entre los fichajes habla muy bien de Mehmet Topal, su competidor a la par que motivación. Pero el de la Pobla Llarga no solo reflexiona en las páginas de SUPER sobre lo puramente futbolístico, también lo hace sobre el nuevo orden que se está instaurando en el vestuario y sobre la figura del capitán. Para él, lo es Marchena, aunque si el sevillano saliera del Club, tiene claro lo que debería pasar.
¿Cómo está Albelda y cómo ve a este nuevo Valencia?
—Personalmente me siento bien, me he cuidado mucho este verano y lo estoy notando. Y al grupo lo veo con intensidad, a buen ritmo y soportando el calor (ríe).
—Con el calor de momento no están teniendo suerte...
—Para nada, la verdad, pero también te digo que al grupo no le está mermando a la hora de darlo todo en cada entrenamiento. La intensidad está siendo máxima, aquí nadie se está durmiendo y solo tienes que mirar como vamos al choque en los partidillos.
—¿Es optimista con el proyecto?
—Sí, soy optimista. Para mí es un proyecto diferente al de los últimos años, tal vez con gente de menor nivel técnico, con menos caché mediático... pero es un proyecto ambicioso y bonito, es un reto para todos los que estamos aquí, para el cuerpo técnico, para los veteranos, para los jóvenes que ya estaban y para todos los nuevos.
—Por su experiencia, ¿es un Valencia que vuelve a sus orígenes?
—Bueno, digamos que sobre el papel es un Valencia que busca ser elque fue hace una década, un Valencia peleón, sólido y solidario. Pero también te digo que es difícil que en un año se haga una plantilla de aquel nivel, porque aquello fue un gran Valencia, un equipo campeón de Liga, que no es fácil.
—¿Hablan ustedes deVilla y Silva?
—Mira, si hablamos de ellos lo hacemos como amigos o compañeros que éramos, pero esto es otro proyecto y Villa y Silva ya no están. En el fútbol y más en este Club, la experiencia te dice que los cambios de ciclo son normales. Era algo que se veía venir, a ninguno nos ha pillado por sorpresa.
—¿Albelda qué siente cuando va por las calles de su pueblo? ¿Nota a la gente enganchada?
—Por supuesto. La gente es del Valencia, no de Villa o Silva. Uno es del Valencia por encima de jugadores, de los que están cada año luego les gusta uno o sienten simpatía por otro, pero la pasión y la ilusión es por el Valencia, no por uno u otro jugador. Y sí, veo a la gente por la calle enganchada.
—¿Objetivo?
—Los mismos de siempre. No por desprendernos de nuestros mejores jugadores cambia el objetivo. Creo que el perfil o el nivel del equipo es alto y debemos seguir en la misma línea, que no es otra que estar entre los cuatro primeros y a partir de ahí pelear en cada partido, en cada competición por llegar lo más lejos posible. Particularmente yo nunca me he marcado ganar títulos... ni cuando los hemos ganado.
—¿Está de acuerdo con que ha bajado la calidad invidual pero ha aumentado la competitividad?
—En parte eso lo marcarán los resultados y el propio desenlace delos partidos. Para mi la calidad de un equipo no está en la calidad individual sino en la del equipo. En los años en los que ganamos las dos Ligas ningún jugador tenía el nivel de Villa o Silva y sin embargo todos parecíamos Villa y Silva y fuimos un equipo insuperable.
—¿No cree que está siendo una de las pretemporadas más ´aburridas-tranquilas´ de los últimos años?
—¿Por?
—No hay un Villalonga, un Dalport...
—(Ríe) Pero rumores y noticias hay todoslos días, que si el tema del Guaje, que si el de Silva, el de Mata, ahora se habla de Marchena... ha habido seis fichajes, ¿aburrida? Que va, que va...
—Hablando de Marchena, ¿cómo ve la situación del capitán?
—Carlos —Marchena— acaba contrato y he leído que el Villarreal podría quererlo. Supongo que al terminar contrato habrá un tira y afloja entre las partes, él querrá que se le amplíe el vinculo con el Valencia y el Valencia tendrá su postura. Es una situación normal y si tiene ofertas es normal que mire por su futuro.
—¿Usted también acaba contrato?
—Sí, pero mi situación es diferente a la de Carlos, porque tengo dos años más y ves la cosa desde otro punto de vista.
—¿Me está insinuando que al terminar el año lo deja?
—No, para nada, al menos no es mi intención. Lo que digo es que Carlos tiene dos años menos y por lo tanto otras perspectivas. Yo afronto este año con intención de disfrutar, de rendir bien, de demostrar que puedo seguir jugando y ya veremos que pasa, pero mi situación es que si a partir de ahora sigo, será con proyectos de año en año.
—Usted nunca ha escondido que es amigo de Manuel Llorente, lo tendrá más fácil por ello...
—(Ríe) Cuando Manuel Llorente se pone el traje de gestor no se casa con nadie. Si eso fuera tan fácil, ya estaría renovado, porque a fin de cuentas venimos de una temporada en la que ha sido buena tanto a nivel individual como nivel colectivo y sin embargo en ningún momento se me ha planteado por parte del club ni tampoco por la mía sentarnos a hablar.
—¿Estamos ante un definitivo cambio de ciclo en cuanto a voz y mando en el vestuario?
—Digamos que en cuanto a pesos pesados es un vestuario en proyección. Se ha ido gente como Baraja, que tenía mucho peso, hay que ver qué pasa con Marchena, y a partir de ahí los nuevos pesos pesados tendrán que aparecer y aportar mucho en lo deportivo y también demostrar carácter y personalidad.Los pesos pesados de un vestuario se forjan y el que quiera ese rol deberá demostrar que está capacitado.
—¿Hay líderes en este vestuario?
—Bajo mi punto de vista creo que hay mimbres de posibles líderes, pero se tienen que forjar y demostrar.
—Pero ya no está Villa, el futuro de Marchena es incierto, usted creo que no tiene intención... ¿a quién le damos el brazalete?
—De momento lo tiene Marchena, y esta también Vicente. Pero más allá de ello, yo no le doy importancia al brazalete. Para mi fue un orgullo llevarlo, pero también me he dado cuenta después que uno lo lleve o no, debe estar siempre a un gran nivel, debe aportar su granito de arena y no por llevar el brazalete sino por formar parte de una entidad como el Valencia.
—¿Usted apostaría por un valenciano?
—Si hay un valenciano que cumpla los requisitos, sí, personalmente me gusta que sea valenciano.
—¿Y lo hay?
—Hay muchos valencianos... pero de momento está Marchena de capitán. No sé quién tomará la decisión, si el míster, el consejo o el presidente... a mi lo de la votación no me acaba, porque acaba siendo más por la simpatía que tengas entre los compañeros. Creo que la gente que manda en el Club, incluido el entrenador, tiene que tener fe en un jugador y dárselo.
—¿El Club?
—Creo que sí, de verdad, pero tampoco le doy importancia, creo que para tirar del carro tenemos que estar todos dispuestos, no solo el que sea capitán.
—¿Qué tal ve a Topal?
—No he tenido mucha ocasión de verle, porque tuvo una sobrecarga y estuvo dos o tres días al margen y los primeros días fueron de prueba. Aquí en Eslovenia las sensaciones son muy positivas. Creo que físicamente es poderoso, fuerte y vamos a ver como evoluciona en los partidos. Ojala sea tan bueno como parece, porque tiene 24 años y creo que hay jugador para el Valencia para muchos años.
—Juega en su puesto...
—Sí, ¿y? Siempre he tenido fuerte competencia, soy jugador del Valencia, aquí siempre hay nivel. Es una motivación más para mí.