C. V.
Emery cerró la puerta del Valencia sin tan siquiera conocerlos a Banega y Maduro. Los dos venían de participar en las olimpiadas en el primer año del técnico en el banquillo de Mestalla y Emery intentó que ni tan siquiera hicieran la pretemporada con el equipo. Banega finalmente se marchó al Atlético de Madrid, mientras que Maduro se empeñó en quedarse y luchar por un puesto. Tres veranos después, el argentino y el holandés están en Ptuj porque en su día hicieron cambiar de opinión a Emery.