V. LINARES
Topal, Feghouli, Ricardo Costa, Tino Costa, Soldado, Aduriz... y el césped de la ciudad deportiva. Unai Emery se ha encontrado con un ´fichaje´ inesperado en el arranque de la pretemporada pero del que ya ha podido disfrutar en la primera semana y media de trabajo. El técnico está especialmente satisfecho con el estado en el que se ha encontrado la superficie de las canchas de entrenamiento de la Ciudad Deportiva y eso, para alguien tan detallista como el de Hondarribia, es algo a tener muy en cuenta. Unai Emery ha estado estos días mientras sus jugadores realizan actividades de gimnasio o ajenas al trabajo en campo midiendo las dimensiones de las canchas (es una de sus costumbres contar los pasos) y al mismo tiempo analizando el estado de las superficies y hasta el momento su opinión es óptima hasta el punto de que, en las tres temporadas que ya ha empezado como técnico, ésta ha sido en la que mejor estado las ha encontrado.
El origen de la mejoría está en la llegada a mediados de la temporada pasada de Martín Vila a la ciudad deportiva. El estado del césped fue uno de sus primeros caballos de batalla y tanto él como, sobre todo, Javier Sánchez —uno de los responsables ahora del mantenimiento de Paterna— se metieron entre ceja y ceja obtener una mejora. Fue entonces cuando se contactó con la empresa Cessver —cuya cabeza visible en Paterna es David Torres— que tiene sede en Valencia pero que trabaja con materiales de una de las multinacionales americanas más potentes del sector como es Andersons y que de forma inicial llevó a cabo unos tratamientos a prueba aplicando una nutrición especial en algunos de los campos más dañados de las instalaciones. La mejora fue casi automática y eso propició que pronto se adquiriese maquinaria específica (desde máquinas para descompactar hasta resembradoras o segadoras del césped en vertical) por consejo de la nueva empresa, una inversión que lejos de suponer un dispendio ha hecho que a largo plazo se reduzacan costes puesto que con esa maquinaria un sólo operario puede, en una hora, resembrar o descompactar un campo entero.
En todo el proceso, los operarios de toda la vida de la ciudad deportiva —con Maxi a la cabeza—, también tienen su parte de mérito puesto que se han adaptado a la nueva infrestructura contribuyendo de forma notable a la mejoría. Ellos han sido quienes han cumplido las pautas marcadas a la hora de cambiar todo el cultivo —en el tiempo que se está trabajando que es desde principio de año se han introducido nuevas semillas— y, sobre todo, a la hora fortalecer el césped que era el objetivo primordial. La hierba, con las altas temperaturas a las que es sometida en verano tanto de día como de noche, padece sin descanso pero para evitar que se dañe tiene que estar fuerte y eso de momento se ha conseguido con la maquinaria antes mencionada (que elimina también hoja y raíz seca y deja sólo lo más sano) y todos los tratamientos anteriormente mencionados. El resultado es un aumento notable de la densidad del césped y de su fortaleza que, de momento, hace que Unai esté contento. En cuanto el equipo se marche el jueves al stage se retomarán las funciones para adpatar las superficies a la nueva etapa del año que viene.