D. RODRÍGUEZ
Lo nunca visto. El pasado jueves, Diego Alves y Jonas consiguieron que el conjunto de Mestalla tuviera por primera vez dos representantes en un once de la pentacampeona del mundo. Se trataba de un partido amistoso, y enfrente se encontraba la modestísima Gabón, pero la realidad es la que es. Gracias al meta y al delantero, que no hace ni un año que visten de blanquinegro, el Valencia se ha convertido en uno de los clubes de referencia para la selección brasileña. De hecho, ningún otro contó con más titulares en la citada alineación de Mano Menezes.
Para el ´1´ y el ´7´ blanquinegro fue su primera experiencia con la canarinha de inicio. El ex del Almería, es más, no había tenido todavía un solo minuto con la absoluta de su país. «Estoy muy feliz, porque salieron las cosas bien. Debo trabajar en el Valencia para tener más opciones. Desde que llegué al club he crecido como portero», aseguraba Alves, apenas unas horas después de su triunfal presentación. Una parada a disparo de Malinda, y otra a bocajarro, tras un chut de Aubameyang, le valieron los elogios de la prensa y el propio seleccionador. Éste, aunque sin aludirle directamente, dijo estar «satisfecho» con la actuación de aquellos «que no habían tenido oportunidades hasta ahora».
«Echo mucho de menos a mi hijo Luca, que nació hace una semana. Hay pocos motivos como jugar con Brasil para no estar con él», comentó Diego, quien podría repetir presencia en el once el lunes, en el amistoso que la pentacampeona mundial jugará ante Egipto en Doha. Igualmente podría hacerlo Jonas, quien también tuvo un papel protagonista ante Gabón: no necesitó marcar para ganarse los parabienes de Menezes. El técnico de la canarinha se le acercó en el vestuario para elogiar sus movimientos sobre el campo. Un disparo suyo, no en vano, provocó el rechace que llevó a Hernanes a marcar el 0-2 definitivo.
Al jugador blanquinegro no le pesó la responsabilidad de llevar el ´9´ brasileño, como su ídolo Ronaldo, pese a que «nunca había imaginado» que sucedería. Su único problema fue el pésimo estado del campo. Éste le impidió aprovechar un mano a mano en la segunda mitad y marcar su primer gol con su selección. Una «cuenta pendiente», como la califica, que espera saldar lo antes posible.
Como ocurre con el Valencia, con el que todavía no ha visto puerta en lo que va de Liga (en Champions suma dos tantos). Por eso, aunque no quiera, ya mira con el rabillo del ojo a la visita merengue a Mestalla. «Ahora debo pensar en la selección, pero ya tengo ganas de jugar contra el Madrid. Podemos dar una gran alegría». Jonas, como Alves, está convencido que vestir de blanquinegro le ha ayudado a hacerse un sitio en su selección. «Son por cosas como éstas por las que fiché por el Valencia. Poco a poco me estoy haciendo un sitio en Brasil; mi gran sueño es jugar el Mundial en mi país», dice.