Mª CARMEN GALLART
Entre gritos del ´A por ellos´ y ´Vamos a pasar´, a ritmo de la dolçaina y con la Senyera de Benetússer como fiel acompañante llegó el autobús del Valencia a Mestalla. Eran las 19:20 horas y más de 2.500 valencianistas ya arropaban al equipo. El primer gol ya lo marcaba la afición, que se dio cita en la Plaça de l´Afició desde antes de las 18:30 horas, cuando la Curva Nord tenía prevista su concentración. Buen ambiente y gran recibimiento… la afición se dejó la garganta antes de la gran fiesta en Mestalla.
La plantilla ya notó el aliento de la afición desde el momento en que abandonó el hotel del concentración; también por la mañana en Mestalla, en el último entrenamiento previo al partido, los seguidores dieron sus mensajes de ánimo. Fue Unai Emery uno de los más aclamados a la salida hacia Mestalla. Fue el último en subir al autobús y el primero en bajar una vez llegaron al feudo valencianista. Jonas, Topal, Bruno, Feghouli, Maduro, Barragán, Mathieu, Pablo Hernández, Miguel, Albelda, Parejo… uno a uno, con caras de concentración, los jugadores fueron recibiendo el cariño de la gran cantidad de seguidores que se agolpaban en la Avenida de Suecia. Al grito de ´Roberto Soldado, Roberto Soldado´, el ´killer´ llegaba a Mestalla, mientras muchos aficionados le pedían al delantero valenciano que lograra los dos goles que dieran el paso a la final de la Euroliga al Valencia: «Vamos Rober, confiamos en ti».
Hacía mucho tiempo que no se respiraba por los alrededores del estadio tanta ilusión y ganas de llegar a una gran cita para el equipo. Emoción, cánticos… el momento culmen fue la llegada del Valencia al estadio valencianista, pero desde antes, y después, los aficionados vivieron una gran fiesta. Una celebración orquestada por la Grada Jove y su pancarta de ´Vamos a pasar´, en la que reinó el buen ambiente y la ilusión por estar en la gran cita de Bucarest.
Diez minutos después del autobús del Valencia, llegó el Atlético de Madrid… y se llevó la primera pitada de la noche. Un primer aviso de lo que les esperaba en Mestalla.