A. GARCÍA / BOSCH
«¿Esto es una encerrona o que?», debió preguntarse Manuel Llorente nada más pisar Barcelona. La presencia de medios de comunicación a su llegada a la estación de Sans de Barcelona y hasta incluso en la puerta del restaurante ´Neichel´ donde había quedado para almorzar, las portadas de los periódicos deportivos catalanes dando por cerrado el fichaje de Jordi con fotomontajes incluidos y la exhibición pública de las negociaciones que estaba haciendo el Barça no gustaron ni un pelo al presidente del Valencia. Le gustó tan poco que decidió plantar al Barça en su propia casa. Llorente se puso duro. Aunque, eso sí, las negociaciones siguen abiertas. Hoy mismo podrían reanudarse, pero el Barça ya sabe que si quiere fichar a Jordi tendrá que aceptar las condiciones de Llorente. Si el Barça lo quiere, que venga a Valencia.
Manuel empezó el día pronto. Después de dar el último adiós a Alberto Toldrá en el Tanatorio Municipal del Valencia y reunirse con el PSPV-PSOE, el presidente cogió un Euromed con dirección a la estación de Sans de Barcelona. Allí, tal como publicó SUPER ayer, iba a mantener una reunión con el Barça. Un encuentro que nunca se produjo. Llorente detectó la presencia de dos cámaras de La Sexta y Punto Pelota a su llegada a la ciudad condal al filo de las 14:00. ¿Quién lo había filtrado? Por si fuera poco, Llorente volvió a ver prensa en la puerta del Restaurante Neichel, situado en Pedralbes, la zona noble de la ciudad. Fue la gota que colmó la paciencia de Llorente. El presidente no lo dudó ni un segundo. Decidió cancelar la reunión que tenía prevista con el director deportivo del Barça, Andoni Zubizarreta, el vicepresidente culé Jordi Bertomeu y Orobitg. Llorente telefoneó al agente de Guardiola y Tito, entre otros, y trasladó su enfado. Se había plantado.
A pesar de no concretarse la reunión en el día de ayer, las dos partes podrían encontrarse hoy en Barcelona. Llorente tiene prevista una reunión televisiva con Mediapro y podría aprovechar su último día de estancia en Barcelona para retomar las negociaciones. Y es que, no hay que olvidar que el presidente viajó a la ciudad condal con la idea de cerrar el traspaso de Jordi Alba. De momento, el Barcelona ha empezado por ofrecer entre 8 y 9 millones, mientras que Llorente tiene su punto de partida en quince. Tanto unos como otros están obligados a ceder. Aunque, visto lo visto ayer, Llorente no está dispuesto a regalar nada. Mientras tanto, desde Barcelona se intenta trasladar un mensaje de tranquilidad a lo que sucedió ayer. Al menos eso es lo que filtró el club. El Barça dice no tener prisa en cerrar el fichaje de Jordi Alba porque antes quiere ´cerrar´ y presentar a Tito Vilanova.
Reunión por Vázquez
Con quien sí se reunió Manuel Llorente ayer en Barcelona fue, por separado, con Orobitg. El agente le ofreció la posibilidad de hacerse con los servicios del joven delantero del Espanyol, Álvaro Vázquez, quien finaliza contrato el próximo 30 de junio de 2013, pero es muy caro. Otro nombre que se puso encima de la mesa es el interior del Barcelona, Tello, a quien también representa.