|
|
|
HEMEROTECA » |
|
EFE El césped del campo de Mestalla está en malas condiciones por cuarta temporada consecutiva y va a ser cambiado por tercera vez en tres años, con una operación que repetirá la del verano de 2009 y la del otoño de 2011, hace menos de un año.
En el encuentro del pasado domingo ante el Deportivo de La Coruña se podía ver como la hierba saltaba en cualquier jugada, lo que dejaba ver la arena que hay debajo, circunstancia que produjo críticas tras el partido tanto por parte del técnico valencianista, Mauricio Pellegrino, como del capitán del equipo, Roberto Soldado.
Además, el centrocampista Fernando Gago se tuvo que retirar en la primera parte del encuentro con problemas en el aductor que pueden haber tenido relación con el césped de Mestalla, al tiempo que también se llagaron a relacionar en su día las lesiones de Sergio Canales y Éver Banega con el estado del terreno de juego.
Según Soldado, además de estar mal el césped para jugar al fútbol, su estado obliga a realizar un esfuerzo especial a los futbolistas.
El club no ha podido resolver definitivamente en los últimos años los problemas del césped del estadio que, sobre todo tras los veranos, suele presentar un mal estado como consecuencia, entre otros motivos, de las altas temperaturas a las que se ve sometido en época estival.
Ahora el club debe invertir en torno a 70.000 euros en la instalación de un nuevo césped para lo que podría aprovechar que este domingo juega fuera de casa y que una semana después no hay Liga y que el siguiente partido del Valencia en Mestalla está previsto para el 15 o el 16 de septiembre ante el Celta de Vigo.
En septiembre de 2009, la empresa Eco Jardineria cubrió los 9.000 metros cuadrados del terreno de juego en una semana. Lo hizo con rollos de treinta metros que necesitaron alrededor de tres semanas para asentarse.
El terreno de juego de Mestalla había estado habitualmente en buenas condiciones desde su instalación anterior para el Mundial de 1982 y sólo se había cambiado hasta entonces en una ocasión.
Tras el cambio del verano de 2009, en diciembre de 2010, también fue necesaria una actuación sobre la hierba de Mestalla, aunque sin que fuera cambiado el césped.
Entonces se estableció un sistema de luz ultravioleta con 160.000 vatios de potencia para que el césped mejorara, después de que durante el otoño, sobre todo en el mes de noviembre, las condiciones de campo hubieran obligado al club a aplicar tratamientos regenerativos.
Para ello se instaló un andamiaje lumínico con cuatro grandes carros que portaban sesenta lámparas ultravioletas, lo que permitió acelerar el proceso de germinación de las semillas.
Previamente, el club había contado con águilas y búhos para ahuyentar a las palomas que se comían esas semillas recién plantadas. Bajo la supervisión de un especialista en cetrería, las águilas se encargaban del trabajo diurno y el búho, del nocturno.
Casi un año después, en noviembre de 2011, el club se vio obligado a cambiar nuevamente el césped al aprovechar tres semanas de inactividad en el estadio, operación que se va a tener que repetir en los próximos días.
Se da la circunstancia de que este verano ha sido similar desde el punto de vista climatológico al de 2009, cuando se realizó el primer cambio de césped, con una gran insolación y sin apenas lluvias a lo largo de los últimos meses en la ciudad de Valencia.
|
|
| CONÓZCANOS: CONTACTO | SUPERDEPORTE | LOCALIZACIÓN | PUBLICIDAD: TARIFAS |
|
|
|||||||
|
||||||||