A. GARCÍA / P. CALABUIG
A pesar de que el triunfo ante el Celta de Vigo significó el primero de la era Pellegrino, el entrenador argentino no se queda ahí. Mira de frente al futuro inmediato. El entrenador argentino no quedó satisfecho con las prestaciones del equipo. Sabe que, en apenas dos días, habrá que corregir los errores colectivos del sábado. El miércoles, en el estreno de la Champions frente al Bayern de Múnich, el equipo está obligado a dar un paso al frente casi con los mismos jugadores y no caer en los errores de la Liga. Los técnicos son conscientes de que la actuación frente el Celta no será suficiente para sacar un buen resultado de Alemania, pero mantienen el voto de confianza en los menos acertados. Es el caso de Parejo.
Pellegrino sabe que las posibilidades del equipo en Múnich pasarán por la consistencia que imprima el doble pivote formado por Tino Costa y Dani Parejo. Los dos repetirán. No hay más opciones ante la inexperiencia de Portu y las bajas de Gago y Albelda. El Flaco lo sabía el sábado y por eso decidió mantener a Dani en el campo, a pesar de su mal primer acto. El cuerpo técnico descartó una sustitución, al considerar que en ese momento hubiera sido señalarlo, responsabilizarlo directamente por el mal juego y, por tanto, restarle moral para el miércoles. El Flaco apostó por su continuidad y acertó.
Los técnicos quedaron satisfechos con la respuesta del jugador en la segunda parte cuando todos los condicionante jugaban en su contra. Parejo había recibido los silbidos de Mestalla y encima su juego estaba condicionado por una amarilla en el 28´. Con todo ello, los técnicos valoraron positivamente la personalidad que demostró. Ese es el Parejo que va a necesitar Pellegrino en el Allianz Arena al lado de Tino Costa. Todo lo contrario, sería sinónimo de debilidad y preocupación en el juego.
El cuerpo técnico celebró la respuesta mental de Parejo, pese a la presión de Mestalla silbidos y el condicionante de la amarilla. De todos modos, son conscientes de que se necesitará más movilidad y dinamismo en el centro del campo y, también, a un Jonas con mayor frescura para conectar creación y ataque. El brasileño no tuvo la frescura de otros días en la mediapunta y eso tampoco contribuyó a una buena circulación de pelota ni a una transición rápida y vertical. Pellegrino espera que el equipo mejore en los apoyos y tenga un mejor manejo de balón que contra el Celta. Sin posesión ni posición, los técnicos vieron como el equipo perdía el control del partido durante muchos minutos, y eso en Alemania sería un suicidio.
Pellegrino tiene sus armas para enmendar lo que no le gustó el pasado sábado. El Flaco espera revitalizar el equipo en Alemania con la entrada de dos futbolistas que no tuvieron protagonismo contra el Celta „Joao jugó 23 minutos„ y que están llamados a ser importante ante el Bayern. Pereira volverá a escena en la banda derecha, mientras que Guardado está llamado a fortalecer la banda izquierda con más recorrido y presencia física. El mexicano regresará al equipo con las pilas cargadas para hacer kilómetros en ataque y defensa en compañía de Aly Cissoko.
Concentración obligada
Un aspecto fundamental en el que va a incidir el míster argentino en los dos entrenamientos previos al debut europeo será la atención defensiva. Pellegrino confía que frente a un grande de Europa el equipo conserve la fortaleza mostrada en el Bernabéu y en el Camp Nou. Para ello, será básico erradicar errores como los que costaron dos de los tres goles del Deportivo en Mestalla o el tanto con el que el Celta inquietó a Mestalla. La intensidad y la concentración deben ser máximas durante 90 minutos para contrarrestar, tanto en la estrategia como en los balones laterales, el poderoso juego aéreo de los bávaros.