ENTREVISTA

Xisco Muñoz: "El Valencia del Doblete era calidad y compromiso al cien por cien"

Xisco Muñoz, uno de los últimos héroes del Valencia de Benítez, deja el fútbol tras 17 años como profesional

19.06.2016 | 22:14
Xisco Muñoz: "El Valencia del Doblete era calidad y compromiso al cien por cien"


Xisco Muñoz se viene arriba cuando recuerda que, en el partido de Sevilla, el del segundo título de Liga, dio las dos asistencias de los goles. Llegó al Valencia con apenas 16 años en busca de un sueño y se considera un afortunado por haberlo conseguido, aunque a base de pelear mucho. A los 35 años, cree que ha llegado el momento de colgar las botas. ¡Que te vaya bonito!

Tras 17 años como profesional acaba de anunciar que cuelga las botas...
La decisión ha sido dura, pero ya he pasado por muchas etapas en el fútbol y creo que lo he vivido intensante, durante estos años he salido vencedor de todas las situaciones, por decirlo de una manera futbolística, y este último año ha sido muy bonito en el Nàstic de Tarragona, donde casi volvemos a primera división. Decido dejarlo porque ya he quemado todas las etapas, he dado todo lo que tenía que dar y me retiro en un momento bonito. Al al final hay que saber dar un paso cuando el momento llega.

¿En qué notó que es el momento?
Uno lo nota cuando ve que está más fuera que dentro, porque siempre has ido convocado, siempre has jugado y llega un día en que de diez convocatorias vas a dos, de otras diez a una... y los que somos competitivos y honestos como yo he sido durante toda mi carrera, llega un momento que dices ya, que vale más prepararte para otros horizontes.

Los que le conozcan saben que es un trabajador, y ahora que le ven colgar las botas y entrar en el cuerpo técnico con Vicente Moreno pensarán que algún día será entrenador.
Voy a estar en el cuerpo técnico, pero me queda mucho camino por recorrer, aprender muchas cosas, tengo la suerte increíble de entrar en un cuerpo técnico como el de Vicente Moreno y a partir de ahí con ganas de estrenar la nueva situación.

Xisco fue un gran jugador en el Mestalla, pero estuvo poco tiempo porque pasó al fútbol de élite rápidamente. Vicente Moreno fue un clásico del filial del Valencia, fue uno de sus referentes y capitanes.
Sí, lo hemos hablado muchas veces, pero de él también hay que alabar su trayectoria como futbolista.

En Xerez él es como un Dios...
Sí, si me acuerdo de su gol del ascenso.

¿Qué queda de ese Xisco que fichó el Valencia de Mallorca con 16 años para el juvenil?
Mira Carlos, tú y yo hemos vivido esta etapa muy cerca porque los dos estábamos empezando cada uno en lo suyo, éramos jovencitos, y recuerdo que yo era un niño lleno de ilusión y ahora creo que sigo teniendo esa ilusión por el fútbol, es una pasión increíble. Recuerdo el día que con 15 ó 16 años les dices a tus padres que te vas de casa porque quieres ser futbolista, que te vas al Valencia porque quieres jugar en primera división, y que ellos te apoyen en ese momento es de agradecer porque no es fácil apoyar una decisión así cuando uno no es nada, no ha conseguido nada y quiere entrar en un mundo tan difícil como el fútbol profesional.

Qué fácil es verlo y decirlo ahora pero en aquel momento...
Sí, así es, en aquel momento cualquier problema para mí era un gran problema, solo estar lejos de mis padres, caer enfermo... Cosas casi ridículas, o una simple gripe, para mí era un gran problema porque no tenía a mis padres y hermanos cerca.

En una zona mixta, después de un partido del Tenerife en Mestalla, le dije a Ayala que pocas veces le había visto sufrir tanto con un delantero, y ese delantero era Xisco, que estaba cedido por el Valencia... Él asintió.
(Silencio, tarda en responder...). Te digo una cosa, yo me siento muy afortunado de haber jugado en esa época en el Valencia, creo que teníamos jugadores increíbles. Recuerdo a Fabián, a Santi Cañizares, Aimar, Baraja, Albelda, Carboni, Rufete... ¡Bua! ¡A Vicente! Es que te pones a decir uno detrás de otro y... ¡ese Valencia era la hostia!

He puesto como ejemplo muchas veces algo que usted me dijo cuando era un prometedor jugador del filial. Me dijo... mira, yo subo a entrenar con el primer equipo y veo como trabajan Cañizares, Baraja, Ayala, Carboni o Albelda y capto el mensaje a la primera, ya sé qué tengo que hacer si quiero estar con ellos.
Es lo que iba a decir, es que a parte de los buenos jugadores que había, iban al máximo, se entregaban al máximo, vivían al máximo por y para el fútbol. Pocas palabras necesitabas para darte cuenta de que tenías que darlo todo. Lo he dicho muchas veces, el trato personal no era de gran amistad, en un vestuario así no hay una gran amistad como puede haberlo en un vestuario de tercera con todos los respetos, pero cuando entrabas en el campo era puro sacrificio, puro trabajo, pura responsabilidad.

Digamos que es un trato muy profesional en todos los sentidos.
Sí, en todos los sentidos, por eso digo que a parte de que eran grandes jugadores por cualidades técnicas y físicas, además estaban comprometidos con la causa, muchas veces eso te da un plus y ese plus nos hizo campeones.

Aquello sería toda una enseñanza para un jugador joven.
También Rielo en el Mestalla me hizo entender eso.

Sí, recuerdo que se las hacía pasar canutas a usted...
¡Joder! Por eso, tío, muchas veces ahora lo pienso y digo, «ese tío me quería», cuando un entrenador te pincha para sacar tu mejor versión es porque en el fondo te quiere...

Y porque sabe que ese jugador tiene una mejor versión, hay madera.
Porque sabe que la tienes, cierto. Por eso agradezco que en ese momento estuviese ahí, aunque me lo hacía pasar mal, porque yo no dejaba de ser un niño de 17 ó 18 años, y él venga a pincharme y venga a pincharme. Al final, lo que tú dices, cuando das el salto estás mucho más preparado porque por detrás has tenido gente como Rielo que aquel año nos apretó hasta la muerte.

Que no olvide nadie que el Valencia de Benítez gana la segunda Liga en Sevilla y aquel día Xisco era titular en la delantera...
Sí, dos pases de gol de los dos goles los di yo.

Claro, el pase de gol a Vicente, es como la anécdota del pase que le dieron a Maradona en el Mundial de México ante Inglaterra. Lo importante fue el pase de Héctor Enrique.
Clao, claro (ríe), pero mi pase fue de tacón ¿eh?

Fue de tacón, efectivamente.
Y a Rubén en el segundo también se la paso yo. En serio, para mí estar en esos equipos y estar preparado para entrar, porque tampoco es fácil estar preparado, jugar una semifinal de UEFA o jugar un partido en el que puedes ganar la Liga era un sueño. Entre la ilusión que teníamos, la calidad de otros, la profesionalidad de otros y el saber estar se hizo una especie de conjuro que creo que fue un éxito. Con un poco de cada uno supimos darle forma a ese grupo y conseguir uno de los mejores años de la historia del Valencia.

Vamos a ese partido en Sevilla. ¿Cómo vivió el sábado por la noche cuando el Barcelona pierde en Balaídos ante el Celta y el Madrid en el Bernabéu ante el Mallorca? Si el Valencia ganaba era campeón de Liga.
El equipo estaba tan preparado para hacerlo que lo que recuerdo es mucha tranquilidad. Yo era un niño y miraba a los mayores, y si los mayores te decían que todo iba bien, pues todo iban bien. Si ellos estaban tranquilos, pues todos tranquilos. Sabíamos que estábamos preparados y cuál era nuestro camino y sobre todo, cuál había sido el camino para llegar hasta estar en disposición de ganar la Liga. Nadie te pone para ser campeón a falta de dos o tres jornadas, todo tiene un camino y nosotros nos habíamos preparado para conseguir ese objetivo. Estábamos preparados para ser campeones. Si no recuerdo mal el Sevilla peleaba por meterse en la UEFA y nosotros pensábamos a ver cómo saldría al partido, pero el equipo estaba muy preparado para conseguirlo y esas cosas se huelen. Ya cuando llegas al vestuario lo notas, mirabas a uno y mirabas a otro y te das cuenta de que la gente estaba preparada y capacitada para conseguirlo.

¿Y qué pensó cuando Benítez dio la alineación y Xisco era titular?
Yo siempre he dicho una cosa, hay entrenadores que te marcan y yo hasta que dí con Rafa veía el fútbol como un trabajo, un deporte o una diversión, pero un día se te cruza un tío, y ese fue él, te hace entender el porqué del fútbol, el porqué de las cosas y el porqué de lo que teníamos que hacer cada uno, que era enlazar uno con el otro porque así iba a ser más fácil, que todos tuviésemos el mismo plan.

Rafa ha sido muy importante en mi vida, tanto en lo profesional como en lo personal, porque me hizo entender el fútbol y a partir de ahí verlo y valorarlo de otra manera. Y además ver que es más fácil conseguirlo todo con un plan, eso te enseña que si formas un equipo, se puede competir contra los grandes como lo eran Barcelona y Madrid con sus estrellas. Benítez confió en mí y eso es de agradecer, porque al final confiar en un niño criado en la cantera del Valencia no es tan fácil y más en esas circustancias, porque dos años antes ese equipo había ganado la Liga.

El Valencia esta última temporada se ha gastado mucho dinero pero ha fracasado. Xisco habla de Benítez y su concepto del fútbol... La conclusión es que hay que hacer un equipo y no una colección de futbolistas, ¿quizás ese ha sido el error?
Está claro que si no tienes buenos jugadores no ganas la Liga, es imposible, pero al margen de eso, la clave es que cada uno iba al límite. Baraja era calidad y compromiso al cien por cien, Albelda era calidad y compromiso al cien por cien, todos... Es importantísimo saber hacer un equipo, se pasa por momentos difíciles, el equipo y cada jugador, pero cuando se unió todo y empezó la máquina a funcionar todos lo entendimos y sacamos nuestra mejor versión.

No hay duda de que guarda mucho cariño al Valencia...
Claro, yo llego a Valencia siendo un niño. Me voy de casa con 16 años y sacrifico estar con mis padres y busco mi sueño, ser profesional en el fútbol. Me formo como persona allí. El Valencia me da unos valores increíbles, se hace un magnífico trabajo en las categorías inferiores del Valencia y entiendo que conmigo dedicaron tiempo, por eso el Valencia para mí es algo muy importante y muy grande, algo que ha hecho que yo forme parte de un sueño. Si ahora describes mi carrera deportiva, pues sí, he ganado títulos en España y en el extranjero, he perdido títulos en España, pero era un niño que soñaba con ser futbolista y eso es lo que me dio el Valencia, se lo tengo que agradecer porque estando en el Valencia, que es uno de los grandes de España, te da para estar después en muchos otros equipos.

Sinceramente, no es por hacerle la pelota, pero a pocos jugadores en el Mestalla he visto con más hambre y ganas para llegar al primer equipo.
Mira, a mí me gusta hablar con la gente joven que sube del filial o del juvenil a entrenar con nosotros y les cuento siempre una anécdota para que se den cuenta de cómo es esto del fútbol. Recuerdo que cuando estaba en la cantera del Valencia había un conductor que nos llevaba al instituto todas las mañanas y que si a las nueve en punto no estabas, él se marchaba y no esperaba a nadie. Hay un día en que me quedo en la ciudad deportiva y justamente le faltaba un jugador al primer equipo. Alguno se pondría malo o lo que fuera, pero me cogieron a mí porque estaba por allí y claro, a partir de ahí me dije, la mejor forma de entrenar con el primer equipo es no ir al colegio. Y todos los días hacía como que bajaba pero me entretenía y a las nueve y cinco la furgoneta se marchaba. Yo me esperaba en la escalera junto a los del primer equipo y miraba si les faltaba alguien, y si no les faltaba nadie pues me iba a la habitación. Que faltaba uno, pues entrenaba con ellos o con el filial... Quiero decir con esto que la ambición también es buscarlo y la gente tiene que ir a por ese sueño. Me caía la bronca del psicólogo por no ir al colegio, pero cada bronca que no te imaginas, pero yo iba a lo mío que era llegar al primer equipo, era mi sueño.

¿Esa forma de ser es lo que le ha mantenido tanto tiempo ahí?
Estar diez o once años en primera división y tres o cuatro años en segunda no es fácil. Para poder estar en la élite de tu trabajo durante tantos años tienes que tener no solo condiciones físicas y técnicas, tienes que tener también una capacidad mental para saber tomar decisiones y mantener ese espíritu vivo. Yo he tenido mucha suerte, lo he disfrutado y lo he vivido de una manera tan intensa que parece que fue ayer cuando empecé, y todo lo he enfocado siempre con una sonrisa y pensando que soy un afortunado porque he podido vivir de algo que para mí era un sueño desde pequeño, y que lo he buscado y lo he perseguido y que no había día malo porque creo que no tenía que haber día malo. Eso es importante, la gente debería afrontar sus sueños así.

No me gustaría que olvidáramos al Levante, Xisco también ascendió a primera con el Levante UD.
Sí, guardo buen recuerdo también del Levante. No han tenido un buen año y eso que es un equipo que ha hecho muy bien las cosas. Allí también tuve un trato increíble, muy familiar, la gente de toda la vida que está allí sabe las limitaciones que han tenido hasta estos últimos años y creo que han sacado el máximo provecho de lo poco que podían gastar. Es una mala noticia el descenso, pero tienen la oportunidad de volver y ojalá lo consigan.

Para terminar, un momento o una imagen con la que se queda, ¿el autobús del doblete tal vez?
Pues mira, me quedo con otro momento, uno de los más importantes de mi carrera. Estaba haciendo la pretemporada con el primer equipo después de estar cedido en el Tenerife, recuerdo que hablé con Benítez sobre mi futuro y me dijo que le estaba gustando mi trabajo pero que tenía que pensar si me quedaba en el primer equipo o tenía que salir. Me dijo que estaba contento y que tenía opciones de quedarme. Luego fuimos a jugar un amistoso a Liverpool y marqué un gol pero tuve la mala suerte de romperme el quinto metatarsiano. Al volver Rafa todavía no había tomado la decisión, con que figúrate el panorama, tenía que operarme y estar dos meses fuera. Tenía mucha inquietud y recuerdo que el día que me operaron era el que se hacía la presentación del primer equipo. Estaba en la habitación recién operado, todavía medio sedado, entonces pusimos Canal 9 para ver la presentación, empezó a hablar Rafa y allí en directo dio la noticia de que yo no estaba en la presentación pero que iba a estar en el primer equipo. Ese momento fue inolvidable, empecé a llorar de alegría en el hospital...

¿Estaba solo?
No, estaba con mi familia.

Y todos llorando claro...
Pues sí, todos llorando, imagínate... Son momentos que te marcan, yo llegué a Valencia con una mano delante y otra detrás, y con dos pantalones y dos camisetas, y mi sueño era poder jugar en el primer equipo del Valencia. Era lo que me hacía aguantar los días de soledad, los días de tristeza en que lo pasaba mal.

Y ganar la Liga y la UEFA.
Sí, los títulos llegaron después y fue muy bonito, pero llegar al primer equipo... Por eso el día que me dicen que voy a jugar en el Valencia, que era uno de mis sueños, figúrate. Yo salí de casa llorando como un niño chico, soñaba con eso y lo conseguí... Ese momento te llena y te recompensa el trabajo, el sacrificio, las noches que has llorado solo... Jugar en el Valencia al final te compensa...

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