21 de enero de 2018
21.01.2018
ANÁLISIS

La Copa sí que importa

Marcelino se guarda a Garay, Zaza, Andreas y Guedes para Medizorrotza

21.01.2018 | 19:38
La Copa sí que importa
Si Santi Mina hace el segundo, se acaba el partido... pero lo que entró contra el Depor no quiso hacerlo en el Estadio de Gran Canaria y el palo escupió el balón del 0-2. Ese mano a mano y algún ataque más –mal culminado– pudieron cambiar el sentido de todo. Todo iba bien, pero incluso entonces, en los mejores minutos del Valencia se echó de menos a Guedes. Marcelino hizo un once pensando en la Copa del Rey y no es una reflexión resultadista. La mezcla es comprensible. Y los cambios –en positivo– refuerzan una cuestión clara: el míster asturiano y el Valencia van a por la Copa. Esa es la apuesta. Por eso, Guedes, Garay, Zaza o Andreas se quedaron fuera del once. El portugués y el italiano entraron en la segunda parte, con el partido de color amarillo.

El doble foco Liga-Copa es exigente y la eliminatoria ante el Alavés está absolutamente abierta después del 2-1 de Mestalla. Garay, Zaza, Andreas y Guedes estarán seguro en Mendizorrotza.

Ritmo, recuperación y juego

Gabriel perdió los nervios y el Valencia, el partido. Paulista no es el único responsable de la derrota, pero su cruzada de cables en el minuto 51 marca un antes y un después. El brasileño –que tampoco estuvo fino en la marca a Calleri en el 1-1 de Las Palmas– cometió penalti al sacar el codo en el área y después no tuvo autocontrol: se pasó de frenada en sus protestas a Munuera Montero. En un minuto, el central vio dos amarillas, las dos por una protesta irracional. Doble error. Sin posibilidad de retorno. Después del penalti que supuso el 2-1, el Valencia tuvo que afrontar 40 minutos con un hombre menos, con todo lo que supone. El partido fue totalmente disferente. El Valencia nunca pudo tomar el control (con un 3-4-2), le costó un mundo recuperar balones y tampoco pudo generar juego, todo resultó discontinuo y trompicado. Hubo momentos donde cundió el desorden. Así fue imposible revertir la situación.

En la recta final, Rúben Vezo vio una doble amarilla. El árbitro no ayudó. No es excusa, pero las tarjetas (nueve, dos rojas) también cortaron el paso valencianista. Además, permitió demasiado a los marcadores de Gonçalo Guedes. Con Murillo en pleno proceso de recuperación, Marcelino se queda con Garay para armar la defensa ante el Real Madrid. Coquelin –que terminó el partido como central– se perfila como pareja del argentino en el eje. Sin embargo, hay una realidad que las declaraciones de algunos de los protagonistas subrayan. Al equipo le faltó intensidad en el pressing en el 1-1 y durante la última media hora –pese a estar con uno menos– al equipo le faltó juego, creación y acción en ataque.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine