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Estudio científico

¿Por qué son domésticos los gatos?

Estos animales se hicieron más dóciles para obtener alimento hace unos 10.000 años, durante el neolítico

12.11.2015 | 14:01
Los gatos son animales territoriales.

El territorio de los gatos

  • Los gatos suelen dividir el territorio que controlan en campos, muchas veces desde posiciones de una cierta altura. Uno de ellos será el campo de aislamiento, donde el animal se refugia cuando no quiere ser molestado.
  • Otro campo lo dedicaría al espacio de la actividad. Incluiría lugares para la depredación, los juegos o la interacción con los humanos. En algunos de estos espacios podría no tolerar la presencia de otros gatos.
  • Los gatos también se acostumbran a dominar unos itinerarios de paso entre sus áreas de domino en los que se sienten seguros.
  • Los gatos delimitan algunos de sus espacios con señales. Así se explicarían algunas de sus marcas de orina o los arañazos que a veces traen de cabeza a sus dueños en los hogares y que aparecen a menudo en puertas o ventanas.

Pese a que llevan miles de años entre nosotros, muchas de las características del comportamiento de los gatos siguen siendo un gran misterio. Se sabe más, en cambio, sobre cuándo y por qué se empezaron a acercar a los humanos y posteriormente a convivir entre nosotros. Como los perros, estos felinos se domesticaron hace aproximadamente unos 10.000 años, coincidiendo con el neolítico y la agricultura. La primera evidencia arqueológica de la coexistencia de gatos y humanos se ha encontrado en Chipre.

Ahora, un estudio ha ayudado a arrojar más luz sobre la relación de los gatos con los humanos y sobre los motivos que llevaron a estos animales a abandonar su vida salvaje y domesticarse. Liderado por científicos estadounidenses y con participación del Laboratorio de Genómica Comparada de la Universidad Pompeu Fabra (UPF), este estudio ha analizado el genoma del gato doméstico (Felis silvestriscatus), que posee alrededor de unos 20.000 genes, y ha permitido observar las diferencias en términos biológicos, evolutivos y de comportamiento, en comparación con el genoma de otros animales como el gato montés, el tigre, el perro, la vaca y el humano.

De las conclusiones de este estudio se desprende que los gatos salvajes del Paleolítico han evolucionado hacia los actuales gatos domésticos gracias a cambios genéticos que les hicieron ser más dóciles para obtener alimento, con muy buena memoria y más asustadizos (aunque de esta última característica todavía no se sabe exactamente la causa).

En el análisis comparativo se "han seleccionado una colección de genes que tienen que ver con los mecanismos de recompensa", explica Marqués-Bonet, coautor del trabajo. Y, como ha añadido, "esto se explica porque los gatos han aprendido a hacer bondad a cambio de comida". Aunque los científicos no encuentran una buena explicación de por qué son más ariscos, "quizá sea por prudencia o debido al azar", sostiene.

Animales territoriales

Además, los investigadores han podido observar en su genoma evidencias de la buena memoria de los gatos domésticos y de su excelente oído y visión. Esto concuerda con el hecho de que los felinos son animales territoriales que deben reconocer vastas extensiones de terreno en el que, para sobrevivir, deben sorprender a sus presas. De ahí las ventajas de cogerlas por sorpresa incluso en la oscuridad.

El estudio de la rápida evolución que han experimentado los animales domésticos, como los gatos y los perros, sirve para seleccionar los genes responsables de estos cambios y en qué rasgos intervienen. Ayuda a "interpretar los genomas", indica Marqués-Bonet, y esto ayuda al mismo tiempo a "comprender mejor nuestro genoma", concluye.

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