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Animales de compañía

Todo lo que debes valorar si quieres un reptil como mascota

Se trata de animales que pueden ser idóneos como animales de compañía por la independencia que tienen

18.04.2016 | 18:38
Existen muchos reptiles aptos para el hogar, como las iguanas
Existen muchos reptiles aptos para el hogar, como las iguanas

En esta época del año da comienzo la temporada de cría de reptiles. Por tanto, puede ser el momento de animarse definitivamente para aquél indeciso que tuviera en mente hacerse con uno de estos animales como mascota. Se sumaría así al 3,8% de familias con mascotas que cuentan entre ellas con uno o más reptiles, según la Federación Europea de la Industria de Alimentos para Animales de Compañía (Fediaf).

Tener un reptil como mascota presenta una serie de ventajas frente a otras especies que los potenciales compradores pueden valorar. Por ejemplo, la gran independencia que demuestran, o lo sencillo y económico de su cuidado diario. Buena parte de estos animales no requieren ser alimentados a diario (de hecho, tienden hacia la obesidad) ni limpiarlos habitualmente. Además, su olor corporal es mínimo.

En contra, la inversión inicial en acondicionar su hábitat (terrario, fuentes de calor, vegetación) puede ser elevada, así como el espacio necesario para el terrario, que dependiendo del animal deberá ser más o menos grande. Algunas serpientes e iguanas pueden alcanzar un gran tamaño en su etapa adulta.

Su alimentación también tiene miga: hay reptiles carnívoros, omnívoros, insectívoros y herbívoros. Dependiendo de la especie, deberemos lidiar bien con piezas vivas (ratones, por ejemplo), bien con piensos comerciales.

Además, cuidar adecuadamente de alguno de estos animales exóticos exige avanzados conocimientos. Lo primero y más básico, que al ser animales de sangre fría que carecen de la capacidad de aclimatar su temperatura corporal, necesitan una temperatura ambiente, como norma general, de entre 25 y 32 grados. Si queremos interactuar con ellos de forma segura, tendremos que conocer la naturaleza de su comportamiento y sus necesidades concretas.

Entre los reptiles más demandados como mascota, están las tortugas de agua, las iguanas, los camaleones y los geckos. También es habitual, dentro de lo minoritario de esta tendencia, oír hablar de la serpiente como animal de compañía.

La iguana: se trata de un lagarto tranquilo y dócil. Esto le convierte en el reptil más común para tener como mascota. Requiere de un espacio bastante amplio, pero su cuidado es relativamente sencillo.

El camaleón: otro animal inofensivo y tranquilo. Lo bonito de sus cambios de color y de su manera de moverse tienen el inconveniente de que exige unos cuidados más específicos.

El gecko: estos pequeños lagartos son muy mansos y destacan por su docilidad, como destaca Tiendanimal, lo que hace que su manipulación sea muy sencilla.

La tortuga de agua: su cuidado es súper sencillo y al tener un tamaño tan reducido, hace que muchos padres se animen a comprarle una a sus hijos. De hecho, es la clásica mascota que un montón de nosotros hemos tenido de pequeños.

La serpiente: existe una gran variedad de ellas. Algunas son más sencillas de domesticar y de alimentar con animales e insectos congelados. Otras solo pueden comer presas vivas. Unas crecen menos, otras llegarán a los 10 metros de longitud. Las hay más activas y curiosas que el resto. Para decantarnos por una especie en concreto, sería bueno valorar antes qué características nos interesa más que tenga.

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