20 de junio de 2017
20.06.2017
Distensión abdominal

¿Es malo contener los eructos?

Comer deprisa, beber con pajita o estar nervioso favorecen una producción excesiva de gases

21.06.2017 | 00:38
Causas y disminución de los eructos

Eructar o regoldar, mediante la emisión por la boca de aire o gases que provienen del estómago, es la solución más rápida para acabar con esa desagradable sensación de llenura o hinchazón que se conoce como distensión abdominal. Y, aunque no está bien visto socialmente, sí, es normal tener este tipo de gases pero ¿es malo contenerlos? ¿Por qué se producen realmente?

Según datos del Colegio Americano de Gastroenterología, en la población general hasta un 7% de personas padece de eructos excesivos o molestos, y un 11% afirma sentir distensión abdominal con frecuencia. Las personas sanas expelen gases (flatos) diez veces al día de media, aunque expeler gases hasta 20 veces diarias todavía se consideraría normal.

Así, existen muchos factores por los que se tienen este tipo de gases: la cantidad de aire tragado, la eficacia del tracto gastrointestinal para movilizar y expeler el aire o gases, y la cantidad de gases producida por las bacterias que habitan en el colon y actúan sobre los alimentos no digeridos por completo. Además, cada persona es diferente en cuanto a su sensibilidad o tolerancia a cantidades normales de gas retenido, o al paso por el intestino de cantidades normales de flatos.

"El eructo es la expulsión de aire por la boca desde el aparato digestivo. Si se presenta de manera aislada, sin otros síntomas asociados, no se relaciona habitualmente con un origen orgánico ni indica ninguna patología. La causa principal suele ser el aire que tragamos. Es aire que deglutimos al comer más deprisa, estar más nervioso, al hablar, al masticar chicle o haber ingerido una bebida carbonatada, por ejemplo", explica a Infosalus la doctora Merntcedes Domínguez Aonaya, jefa del Servicio de Aparato Digestivo del Hospital Universitario Rey Juan Carlos de Móstoles (Comunidad de Madrid).

Sobre si conviene o no retenerlos, la experta en digestivo sostiene que "no van producir ninguna lesión" si bien advierte de que pueden llegar a ser molestos por producir sensación de distensión en el abdomen (meteorismo).

¿Por qué se tienen eructos?


La doctora Domínguez especifica que un exceso de gases no suele ser síntoma de patología, y puede deberse a la ingesta de bebidas con gas o comidas que fermentan, como las coles de Bruselas o las legumbres, por el simple hecho de comer o de hablar se puede tragar más aire.

En este sentido, el Colegio Americano de Gastroenterología explica que algunas personas tragan demasiado aire, el cual ingresa al estómago.

"Comer rápido, engullir la comida o bebida, y otros hábitos como beber con pajita, masticar chicle, chupar caramelos o usar dentaduras postizas flojas podrían contribuir a que la persona trague aire en exceso. Cuando una persona está nerviosa traga con mayor frecuencia y traga más aire. Pero también hay personas que tienen la capacidad de eructar a voluntad. En otras personas, en cambio, eructar en exceso es una conducta aprendida o hábito, que al principio pudo haberse relacionado con sentir algún tipo de alivio a síntomas de indigestión, pero que ahora continúa en forma casi inconsciente", agrega.

Al mismo tiempo, indica que existen algunos medicamentos de venta bajo receta médica que, a propósito, inhiben las enzimas digestivas (la acarbosa, por ejemplo) y otros que contienen azúcares no digeribles (lactulosa y sorbitol), a fin de cumplir con su cometido. Con frecuencia, dichos medicamentos provocarán síntomas asociados a gases.

El aire tragado que no se expele mediante eructos transita por el tracto digestivo y, al final, sale en forma de flatos por el recto. En personas normales, casi el 50% de los gases expelidos por el recto se deben a aire tragado, según este ente americano, pero esta cantidad puede aumentar bastante entre aquellos que tragan aire en forma excesiva.

Asimismo, llama la atención sobre el hecho de que, pese a que la cantidad de gases podría ser normal, la gente puede presentar distensión abdominal y exceso de gases debido a que estos no se movilizaron eficazmente, y podrían acumularse para provocar esas molestias fruto de más estiramiento de las paredes intestinales.

Tragar aire en exceso al comer deprisa o masticar produce gases en el organismo. Fuente Getty Images

Consejos para disminuir eructos


Para disminuir los eructos aconseja comer despacio, masticar adecuadamente y evitar las comidas y bebidas que puedan producir más gases. Acerca de cuándo acudir al especialista, la digestivo señala que "solamente en caso de que un exceso de eructos o gases limiten la actividad diaria de la persona, por ser muy molestos o demasiado frecuentes o se acompañen de otros síntomas digestivos".

Finalmente, el Colegio Americano de Gastroenterología apunta que eructar excesivamente a veces se relaciona con la enfermedad de reflujo gastroesofágico, y tratar esta enfermedad aliviaría la molestia de los eructos.

"Los medicamentos para controlar los gases, como la simeticona, generalmente son inútiles para el exceso de eructos. A menudo se recomienda modificar el estilo de vida, en el sentido de evitar comer rápidamente, masticar chicle y consumir bebidas carbonatadas, además de dejar de fumar; aunque la respuesta es variable según la persona. Cuando tranquilizar al paciente y realizar modificaciones en el estilo de vida no surte efecto, el abordaje más útil actualmente es recurrir a tratamientos psicológicos, como terapia de relajación o terapia conductual", agrega.

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