02 de noviembre de 2017
02.11.2017
Investigación 

Kisqali, nueva terapia frente al cáncer de mama avanzado y metastásico

La innovación de Novartis ayuda a retardar la progresión del cáncer de mama en fase metastásica

02.11.2017 | 22:55
Lazo rosa que simboliza la lucha contra el cáncer de mama

El cáncer de mama es el tipo de tumor más frecuente en las mujeres y un problema sociosanitario de primer orden. Cada año se diagnostican en España cerca de 27.000 nuevos casos y, aunque el diagnóstico precoz y las mejores terapias médicas se traducen en tasas cada vez más altas de supervivencia, "también hay que hablar de las mujeres que no se curan", explica el Dr. Miguel Martín, presidente de la Sociedad Española de Oncología Médica y jefe de Servicio de Oncología Médica del Hospital Universitario Gregorio Marañón.

En este sentido, entre el 5% y el 6% de los pacientes con cáncer de mama presentan metástasis –reproducción del tumor en otras partes del cuerpo- en el momento del diagnóstico y en el 30% de los casos diagnosticados de cáncer de mama en un estadio precoz se registran recaídas y una evolución a cáncer de mama metastásico, fase en la que se producen el 90% de las muertes relacionadas con cáncer de mama.

Terapia hormonal para retardar la progresión del cáncer

Las pacientes postmenopáusicas con cáncer de mama localmente avanzado o metastásico HR+/HER2- son las que se beneficiarán de Kisqali (ribociclib), una innovación que Novartis presenta en España tras ser aprobada en agosto por la Comisión Europea. Kisqali es una nueva clase terapéutica que ayuda a retardar la progresión del cáncer de mama metastásico mediante la inhibición de dos proteínas llamadas quinasas dependientes de ciclinas 4 y 6 (CDK4/6)2,3. "Estas quinasas son importantes en el control y la activación del ciclo celular, y afectan al crecimiento de las células tumorales. La inhibición de estas quinasas mejora el tratamiento hormonal de muchas pacientes con cáncer de mama avanzado y se reduce el riesgo de progresión o muerte –con el tumor controlado- en un 43%", ha señalado durante la presentación la Dra. Eva Ciruelos, presidenta del grupo de investigación SOLTI y oncóloga médica del Hospital Universitario 12 de Octubre.

La eficacia de Kisqali ha sido evaluada en un ensayo con 668 pacientes que dio como resultado una media de supervivencia libre de progresión de 25,3 meses para Kisqali (ribociclib) más Letrozol –medicamento de terapia hormonal- frente a los 16,0 meses para Letrozol más placebo. Además, con esta combinación también se ha registrado una mejoría clínica rápida en pacientes con enfermedad medible y una reducción del tamaño del tumor en el 76% de las pacientes tras sólo ocho semanas frente al 67% con Letrozol más placebo. "Aporta un beneficio significativo en la respuesta radiológica y clínica. Es decir, la reducción del tamaño del tumor es mayor y, por tanto, los pacientes presentan un mayor alivio de los síntomas sin apenas efectos adversos", ha explicado la Dra. Ciruelos.

Rol fundamental de la enfermería y la psicooncología

El objetivo a medio plazo es aumentar los años de supervivencia y, por tanto, cronificar el cáncer de mama", exponía el Dr. Dr. Miguel Martín. Su afirmación dibuja un escenario en el que la enfermería y la psicooncología desempeñan cada vez un papel más relevante. "Es vital promover una atención coordinada e integral de esta enfermedad, que atienda a los aspectos físicos, sociales y emocionales de los pacientes", comentaba Tatiana Massarrah, coordinadora de la Unidad de Investigación Clínica y Traslacional de Oncología Médica del Hospital General Universitario Gregorio Marañón. En este sentido hablaba también Fátima Castaño, psicóloga especialista en oncología quien ha añadido que "los profesionales sanitarios no solo deben buscar los mejores resultados en los tratamientos oncológicos sino también detectar y atender las dificultades psicológicas tanto de los pacientes como de sus familiares".

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