Análisis

´Dragon Age: Inquisition´, un viaje épico entre el caos

BioWare presenta un universo gigantesco y espectacular lleno de dragones, magos y secretos que descubrir

05.12.2014 | 13:49
\'Dragon Age: Inquisition\' - Un Mundo Maravilloso
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´Dragon Age: Inquisition´.

Información de 'Dragon Age: Inquisition'

  • Título: 'Dragon Age: Inquisition'
  • Género: RPG, Rol
  • Lanzamiento: 11 de noviembre de 2014
  • Plataformas: PS3, Xbox 360, PC, PS4 y Xbox One
  • Desarrolla: BioWare
  • Distribuye: Electronic Arts
  • Edad: +18 años

´Inquisition´ es la tercera entrega de la serie ´Dragon Age´ y el primer capítulo en aparecer en PlayStation 4 y Xbox One. Llega con la dura tarea de invitar al universo de Thedas a un público más amplio manteniendo la base de jugadores acumulada en las dos primeras entregas. Para esto, BioWare apuesta por la creación de un universo gigantesco que explorar en el papel del líder de una antigua orden que ha sido restablecida para detener una misteriosa amenaza.

En ´Inquisition´ nuestro personaje es el único capaz de cerrar unas grietas verdes a través de las cuales los demonios entran en el plano material. Pero hasta que llegue el momento de ser reconocido como un héroe, el protagonista será tratado con recelo por quienes ostentan el poder en los territorios de Thedas. De modo que lo primero que tiene que hacer el jugador es construirse gradualmente una buena reputación a base de acciones que demandan tanto la fuerza bruta como el poder de la diplomacia y el espionaje para lograr los objetivos que nos encomiendan. En la práctica, esto quiere decir que el jugador tendrá que explorar y luchar con una generosa cantidad de opositores mientras cumple las misiones pertinentes con sus variados objetivos y consecuencias, como es ya una tradición en los juegos de rol de BioWare, que sobre la misma línea también cuenta con gran cantidad de escenas que dan volumen a la historia con diálogos que incorporan la habitual selección de respuestas, a través de los cuales se determinará la expansión de la Inquisición y de los personajes que pasarán o no, a formar parte del grupo.

Detallada personalización

´Dragon Age: Inquisitión´ comienza dejando en manos del jugador la elección del género, la raza y la clase del personaje principal. Además de las opciones ya conocidas como Humanos, Elfos o Enanos, se incorpora la posibilidad de realizar el viaje encarnando a un Qunari, una nueva raza que destaca por su fortaleza unida al generoso tamaño de sus cuernos y el cumplimiento de un texto religioso muy estricto. Después el jugador debe elegir la clase, que se reparte entre Pícaro con dos armas; Pícaro Arquero; Guerrero dos manos; Guerrero arma y escudo y Mago. El título, sin duda, ofrece un sistema de personalización de personajes bastante completo que permite ajustar los detalles más mínimos, que van del corte de pelo hasta la intensidad y el color de los tatuajes o heridas. Una novedad en este sentido es la posibilidad de elegir entre dos voces distintas que se utilizan durante los diálogos en inglés, francés o alemán, ya que la localización se ha quedado en los textos de pantalla y los subtítulos en castellano. Pero sin intención de exagerar, se pueden pasar varias horas trabajando tan solo en la creación del personaje a raíz de la cantidad y variedad de opciones proporcionadas por BioWare. Por desgracia, ni siquiera el poderoso Frostbite ha sido capaz de terminar con la impresión tan artificial que deja el pelo y la barba, pero en todo caso supone una mejora importante con respecto a lo visto en anteriores ediciones.

La apariencia, clase y raza seleccionada no tiene ninguna trascendencia en el desarrollo del juego, pues el personaje recibirá exactamente el mismo trato si se decide por un humano con orígenes nobles que si opta por un Elfo o un pícaro Enano. Aunque este detalle puede pasar desapercibido para aquellos que entran en el universo del juego de rol por primera vez, supone una decepción para cualquier jugador veterano de la serie. Tras dos capítulos que relataban los prejuicios existentes entre las diferentes facciones, es extraño que BioWare no haya tenido esto en cuenta en el primer título de la serie que realmente se puede adjudicar una posición destacable dentro de los exponentes del género.



Cierra esa grieta

En contraposición al objetivo de acoger nuevos adeptos, los jugadores noveles de la serie no deberían sorprenderse si durante los momentos iniciales ´Dragon Age: Inquisition´ parece confuso. En pocos minutos el jugador estará luchando encarnizadamente en pleno enfrentamiento entre magos y templarios sin más explicación de lo que está sucediendo. Al parecer, la impresión que tienen Bioware y EA sobre el conocimiento previo de los jugadores sobre la franquicia se ha traducido en situarlos en un entorno sin contextualizar, todo un error. Aunque se ofrece la posibilidad de investigar en la completa base de datos del juego, consultarlo conlleva un proceso tedioso, especialmente si no se tiene idea de los conceptos básicos relacionados con el universo y sus facciones, aunque los conocedores menos concienzudos de la serie tampoco se librarán de perderse al comenzar, al igual que la trama del juego, que se permite el lujo tomarse mucho tiempo para comenzar a desarrollarse.

Afortunadamente, este lento comienzo se compensa con una historia que desde el momento que se abre es capaz de mantener al jugador pegado al televisor, animándole a continuar viaje hasta los créditos finales. Aquellos que quieran una inmersión más rápida en el universo de Thedas pueden emplear la herramienta ´Dragon Age Keep´, un sistema que permite al jugador recrear su propia historia. Sirve para ofrecer un punto de partida que continúe en la línea de los movimientos realizados previamente en anteriores títulos. La aplicación online además permite ver una ligera animación que retoma la historia de la serie y proporciona el contexto necesario para que el jugador disfrute de la experiencia desde el comienzo. Vale la pena señalar que la historia central de ´Inquisition´ es bastante interesante pero es en el desarrollo de sus personajes donde más destaca la producción.

Combates mucho más dinámicos

La evolución de los conceptos presentados en ´Dragon Age Origins´ y los elementos que se estrenan en la edición, permiten a ´Dragon Age: Inquisition´ incorporar el sistema de combate más dinámico de la serie. La mayoría se desarrollan en tiempo real con el jugador controlando un personaje del grupo, mientras que el comportamiento de los otros tres miembros del equipo está marcado por un sistema de acciones predefinidas que se configuran desde el menú. La ejecución de las mecánicas de combate, no es demasiado amable con el nuevo jugador a raíz de la cantidad de acciones que hay para repartir en el mando. Pero una vez dominado, lo más destacado de los combates es como se plasman en pantalla, con animaciones sobresalientes y cantidad de detalles sorprendentes en cada confrontación.



Los elementos RPG del juego permiten que los personajes comiencen con poderes y ataques específicos que irán aumentado de nivel e irán desbloqueando nuevos. Los atributos de los personajes y las habilidades se asignan desde el menú radial que incorpora el botón de pausa. Cada personaje dispone de su propio árbol de habilidades que se pueden mejorar y ampliar según ganen niveles, de manera que es muy importante combinar concienzudamente las habilidades del grupo para obtener buenos resultados.

Prácticamente del mismo modo que en ´Origins´, en cualquier momento del combate se puede hacer una pausa y abrir el ángulo de cámara para mostrar a los combatientes desde un plano cenital que permite dar instrucciones más específicas a cada uno de los compañeros de equipo, preparar alguna táctica o responder de manera más efectiva a los ataques enemigos. Aunque útil, el sistema táctico no funciona tan bien como se ha defendido desde BioWare. Además no siempre muestra correctamente el campo de batalla y el ángulo de cámara no funciona muy bien en espacios reducidos, lo que puede dar lugar a errores extraños. Afortunadamente al menos en la dificultad normal, la opción no es esencial para alcanzar el final de la aventura, aunque repetimos que puede ser bastante útil en diferentes momentos.

Durante las batallas se puede variar el personaje que controla el jugador, incluso en mitad de un combate en tiempo real. Con tan solo pulsar un botón podemos pasar a manejar otro miembro del grupo. Por desgracia el sistema de focalización de acciones no termina de situar ciertos espacios correctamente, algo que puede ser especialmente problemático en los ataques a distancia. Además, la forma en que están construidos los escenarios permite que no siempre sea fácil atacar eficientemente, ya que a menudo los enemigos se esconden en lugares de difícil acceso. No obstante y a pesar de estos problemas en ningún momento la experiencia resulta frustrante. Incluso tras decenas de horas jugando, cada batalla se disfruta y cada situación se convierte en otro épico paso para la Inquisición.

Para completar la disposición del grupo de combate, el juego incluye de nuevo la posibilidad de cambiar libremente el equipo utilizado por el grupo en cualquier momento. Esta libertad combinada con un completo sistema de creación de artículos permite que el jugador tenga un amplio control sobre la forma en la cual se gestionan las situaciones de batalla y además sirve como un incentivo perfecto para que el jugador recoja los diferentes recursos dispersos por los mapas del juego.



Un juego para disfrutar durante mucho tiempo

Lo más razonable para aquellos dispuestos a explorar con profundidad el universo de ´Dragon Age: Inquisitión´ es que vayan despidiéndose de amigos y familiares indirectos, ya que necesitan reservar algunos meses del calendario. Aunque no es exactamente un juego de mundo abierto, el título ofrece varias zonas con una lista interminable de misiones secundarias para el jugador. Lo mejor de la oferta en este punto es la variedad y la naturaleza de los eventos, que a pesar de la cantidad no ofrecen la sensación de que la aventura se encuentra estancada y cada misión parece correr en paralelo a la trama.

Para facilitar el movimiento entre los entornos, BioWare ha empleado un sistema de navegación rápida que permite teletransportarse entre los puntos clave del mapa. Además se pueden encontrar varios marcadores que automáticamente establecen la ruta a seguir para completar las diversas misiones que surgen en el camino, aunque con tan solo acceder al mapa se pueden variar los objetivos y misiones que el jugador tenga activas. Ir descubriendo nuevos escenarios y cumplir con las tareas secundarias que propone la aventura es importante para acumular poder e influencia, necesaria para abrir nuevas misiones y avanzar en la trama del juego. Con estos puntos de poder se puede seleccionar un objetivo y enviar consejeros para cumplir tareas secundarias, algunas de las cuales requieren el tiempo de espera real para completarse. El único problema en este sentido es que muchas de las tareas disponibles son bastante repetitivas, especialmente las que ofrecen personajes al azar. Además no tiene mucho sentido que a mitad de una batalla para evitar el fin del mundo, el líder de la Inquisición tenga que perder tiempo en organizar la búsqueda de una carta de amor perdida por una campesina.

Además de la campaña, ´Dragon Age: Inquisition´ cuenta con un modo multijugador donde el jugador se une a tres amigos para hacer frente a varias oleadas de enemigos. El modo está conectado y los resultados afectan a la historia principal. Con cada misión cumplida se ganan puntos de experiencia y nuevos elementos para equipar al personaje. Muchos de estos también se pueden comprar a través de dinero real. Aunque este aspecto claramente tiene la intención de aumentar el potencial de monetización del juego, no se presentan de una forma tan intrusiva como en otros títulos de Electronic Arts.



Conclusiones

´Dragon Age: Inquisition´ es sin duda el mejor capítulo de la serie de BioWare. Incluso con una historia que comienza sin explicar prácticamente nada y un ritmo inicial bastante denso, cuando el título se abre para combinar una trama interesante y un atractivo sistema de combate que aprovecha la potencia de las consolas de nueva generación, BioWare ofrece un juego sobresaliente capaz de consumir cientos de horas.

El mundo que ofrece es sencillamente gigantesco y esconde suficientes secretos e incentivos como para dedicarle algunos meses. Incluso con un modo multijugador que se podían haber ahorrado, el título merece estar entre los mejores juegos de rol del año. En resumen, la entrega demuestra que Thedas puede ser un universo muy interesante, algo dará margen a Electronic Arts y Bioware en la creación de nuevas y a partir de ahora sí, esperadas entregas.

Lo mejor de 'Dragon Age: Inquisition'

  • El sistema de personalización de personajes.
  • La herramienta 'Dragon Age Keep', que permite al jugador recrear su propia historia.
  • Incorpora el sistema de combate más dinámico de la serie.
  • La variedad y naturaleza de las misiones.
  • Las batallas y el 'sense of wonder' que transmite la aventura.

Lo peor de 'Dragon Age: Inquisition'

  • La apariencia, clase y raza seleccionada no tiene ninguna trascendencia en el desarrollo del juego.
  • La trama tarda en arrancar.
  • El arranque puede ser tedioso para el jugador novel, ya que el juego nos situa en un entorno sin contextualizar.
  • El sistema táctico no es tan bueno como ha defendido BioWare.
  • El modo multijugador es perfectamente prescindible.


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