España hizo los deberes, y además a conciencia. El equipo dirigido por Lucas Mondelo no dio margen para la sorpresa y pasó por encima de una Eslovaquia que apenas pudo aguantar dentro del encuentro hasta el descanso. La victoria, unida a la Bielorrusia sobre Suecia (54-78), clasifica a las españolas para octavos de final como segundas del grupo A. Es decir, que sin apenas margen para la recuperación, esta noche a partir de las 21:00 horas se enfrentarán a Montenegro -tercera del grupo B- por un puesto en la ronda de cuartos.

Arrancó muy bien la selección española en el encuentro. Sólida en defensa y liderada por una inconmensurable Astou Ndour, las locales no tardaron demasiado en tomar la delantera en el encuentro (8-2; min. 5). Los seis puntos de la pívot de origen senegalés habían marcado un camino que continuarían después jugadoras como las 'taronja' Raquel Carrera o Laura Gil. A Juraj Suja no le quedó otra que parar el encuentro en busca de soluciones, sobre todo en defensa. Terezia Palenikova, tras falta de Carrera, rompió la sequía de Eslovaquia con dos tiros libres , lo que animó un tanto a su equipo en el aspecto ofensivo. Silvia Domínguez y Maite Cazorla respondieron de inmediato con tres triples que elevaron hasta 11 la renta española (21-10; min. 9). Un último triple sobre la bocina, de nuevo de Palenikova, dejó la ventaja en 8 puntos al final del primer acto ( 21-13).

Sería sólo un aviso de lo que vendría en los minutos posteriores. España fue de más a menos y, pese a comenzar bien el segundo acto bajo la batuta de una excepcional Silvia Domínguez (29-16; min. 12), vio como poco a poco Eslovaquia comenzaba a comerle terreno. Primero respondiendo en ataque a cada acometida del equipo dirigido por Lucas Mondelo, y luego ajustando su defensa para que la renta fuera disminuyendo de manera peligrosa. El atasco local se hizo cada vez más evidente, y eso se tradujo también en algunos despistes defensivos que costaron caros. Sobre todo en forma de triple con el acierto de jugadoras como Ivana Jakubcova o Miroslava Prazenicova, que redujeron la renta a apenas cinco puntos (29-24; min. 15).

Eslovaquia, además, dominaba por completo el rebote, lo que le concedía muchas segundas opciones en ataque -9 rebotes ofensivos al descanso-. Tampoco los porcentajes desde el tiro libre estaban siendo buenos, y ese era otro problema añadido. Mondelo no lo dudó y pidió tiempo muerto para demandar más concentración e intensidad defensiva. Incluso alguna falta si era necesario. España se puso de nuevo el mono de trabajo y, no sin sufrimiento, supo aguantar el tipo desde la defensa para estirar un poco más la ventaja antes de marcharse a los vestuarios (39-32; min. 20).

Tras la reanudación, la Selección recuperó su mejor versión. La de los primeros compases. Y ante esa España su rival naufragó una vez más. Al igual que en el primer cuarto, sólo dos puntos en casi siete minutos fue la paupérrima producción de Eslovaquia tras el descanso. Un lastre que, en esta ocasión, España supo castigar de manera contundente. Y es que a esa gran defensa, en la que recuperar el control sobre el rebote fue clave, las de Lucas Mondelo sumaron una productividad y acierto ofensivo que acabó de romper completamente el encuentro. El parcial de 17-2 hablaba por sí solo (56-34; min. 26).

España era absoluta dominadora del partido, y ahora era cuestión de seguir creciendo y mejorando en el juego pensando en el duelo de hoy de octavos de final ante Montenegro, tercera clasificada en el grupo B. Así se lo hizo entender el seleccionador nacional a sus jugadoras desde el banquillo, a las que pidió la misma seriedad en la cancha que hasta ese momento. En este escenario, al último cuarto se llegó con una cómoda ventaja de diecinueve puntos (64-45; min. 30).

Las caras del banquillo español lo decían todo. Cada vez más cómodas sobre la pista, la victoria ya no corría peligro. El segundo puesto del grupo A estaba garantizado con la victoria de Bielorrusia sobre Suecia, pero España no se relajó. Sólo lo justo teniendo en cuenta el esfuerzo realizado. Algo que permitió acabar el duelo con muy buenas sensaciones de cara a los cruces y la última semana del torneo que arranca hoy con los cuatro duelos de octavos. Llega pues la hora de la verdad para España después de una primera fase en la que el objetivo era afinar la puesta a punto del equipo.