Los Minnesota Timberwolves derrotaron anoche a los Miami Heat por 113 a 101 en un partido descomunal del jovencísimo Anthony Edwards. El jugador de segundo año decidió con 33 puntos, 14 rebotes, 6 asistencias y tres robos un partido cargado de morbo por el regreso a Minnesota de Jimmy Butler, odiado por los fans de los Timberwolves tras su polémica marcha de la franquicia. De esta manera la franquicia de Minneapolis consigue su quinta victoria consecutiva y se coloca en puestos de Play In en el oeste.

El partido nos dejó una de las imágenes del año en la NBA. Restaban once minutos del último cuarto cuando Anthony Edwards protagonizó uno de los mates más salvajes que se recuerdan en la liga americana. Sin embargo, la acción fue anulada por falta en ataque del joven tras una incomprensible decisión de los árbitros del partido. Chris Fynch, entrenador de los Wolves, no se decidió a pedir el 'Review' y la jugada acabó siendo anulada injustamente.