En su palmarés tenía un oro y un bronce en Campeonatos del Mundo (2013 y 2021 respectivamente) y dos títulos de campeón de Europa (2018, y 2020), además de una plata (2016) y un bronce (2014), pero faltaba la guinda, la medalla olímpica y por fin, el pivote de Petrer, Gedeón Guardiola, cumplía su sueño en Tokio donde conquistaba el bronce con Los Hispanos.

En Londres 2012 se tuvo que conformar con la sexta posición (diploma olímpico), en Río, España no se clasificó y ahora, por fin, llega la medalla en los Juegos. ¿Cómo sabe ese bronce? ¿Está satisfecho o se va de Tokio con la sensación de haber podido luchar por el oro?

No, estamos muy contentos con esta medalla de bronce. Este grupo llevaba muchos años esperando este momento. Teníamos una deuda pendiente con los Juegos. En los últimos años hemos llevado muy buena trayectoria en Campeonatos del Mundo, Europeos... pero a muchos de nosotros nos faltaba la medalla olímpica y por fin lo hemos logrado. Estoy muy contento y orgulloso de pertenecer a este grupo y de haber podido ser partícipe de un momento histórico para el balonmano español.

Gedeón Guardiola posa con la medalla de bronce

Gedeón Guardiola posa con la medalla de bronce SD

La selección española se quedó fuera de los Juegos de Río en el último instante, de forma muy dura. Un gol de penalti a falta de cinco segundos ante Suecia les arrebataba la plaza en Río. Cinco años después ¿este bronce cura aquella herida?

Aquello fue un golpe muy duro. Desde el momento en el que nos quedamos fuera de Río por tan sólo un gol nos conjuramos para estar en Tokio y pelear por las medallas. Afrontamos los Juegos con el único objetivo de subir al podio y es muy gratificante haberlo logrado.

Dinamarca, campeona olímpica en Río, les apartaba de la gran final en Tokio. Tras caer por 27-23 en las semifinales ante los daneses, usted protagonizaba uno de los momentos más emotivos de los Juegos. Rompía a llorar desconsoladamente ¿qué sintió en aquellos momentos?

Sabía que había otra oportunidad, que aún podíamos pelear por el bronce, pero no lo pude evitar, me vinieron muchas emociones. El equipo lo había pasado muy mal durante el partido pero habíamos logrado sacarlo adelante, hasta los últimos cinco minutos teníamos opciones y la verdad es que me veía ya jugando una Final olímpica, algo que el balonmano español no ha logrado nunca. Fue una pena no alcanzarla, hubiera sido lo más grande, creo que este grupo nos merecíamos jugar esa final. El bronce es un gran resultado, pero jugar por el oro hubiera sido todavía dar un paso más en la historia.

Los Hispanos han demostrado en Tokio que son un bloque muy fuerte, que la unión es su máxima virtud. ¿Están tan unidos como parece desde fuera?

Sí, el ambiente es increíble, nos apoyamos en todo momento. Lo que vivimos fuera se refleja en la pista, en los momentos difíciles. Hay otros equipos que a lo mejor tienen más calidad pero no tienen esa unión que nosotros tenemos. Eso en momentos complicados es fundamental. Eso es lo que los veteranos intentamos inculcar a los jóvenes que van entrando en la selección.

Gedeón con el resto de compañeros posa con los aros olímpicos en Tokio SD

Usted ha estado en todas las grandes citas internacionales con la selección desde 2011. Una década prodigiosa del balonmano español. A sus 36 años ¿se ve con fuerzas y motivación para seguir?

Sí, tengo ilusión de sobra para seguir. Por ahora no apetece dejarlo, además justo ahora que estamos en la cumbre, que acabamos de ganar una medalla olímpica. Soy consciente también de que lo fundamental es mantener el nivel y la forma física para que el seleccionador, Jordi Ribera (que es el que tiene la última palabra) siga confiando en mí. 

"Sólo faltan 2 años y medio para París. Está muy cerca así que ¿por qué no?

Gedeón Guardiola - Jugador de la selección esapañola de balonmano

¿Se ve por tanto en París 2024?

La verdad es que el hecho de que sea un ciclo más corto hace que desde luego, me lo plantee si todo va bien. Prácticamente sumando los meses de descanso tras los Juegos, sólo faltan 2 años y medio para París. Está muy cerca así que ¿por qué no?

Además, usted va a seguir jugando al máximo nivel en su club, el TBV Lengo alemán en la máxima categoría.

Así es, yo esta temporada sigo en la Liga Alemana y eso me garantiza mantener el nivel.

¿Va a poder descansar en Petrer unos días después del esfuerzo de los Juegos?

La verdad es que no tengo muchas vacaciones, apenas una semana ya que enseguida tengo que regresar a Alemania para comenzar la temporada.

Otro de los momentos emotivos de los Juegos fue la despedida de Raúl Entrerríos, el capitán, que deja la selección. ¿Cómo ha vivido esa despedida?

Raúl es la leyenda de nuestro balonmano, el mejor jugador español de la historia y es un privilegio haber jugado con él, ganar títulos, ganar medallas... y haber compartido tantas vivencias fuera y dentro de la cancha.

"Llevábamos años esperando este momento. Teníamos una deuda pendiente con los Juegos.Tras caer en semifinales rompí a llorar porque ya me veía jugando una final olímpica, lo merecíamos"

Gedeón Guardiola - Jugador de la selección española de balonmano

¿Qué balance hace de su actuación en Tokio a nivel personal?

La lesión de Viran Morros, que tuvo que dejar los Juegos, motivó que tuviese que tener más responsabilidad en la defensa. He ido de menos a más, me he sentido cómodo, pero es cierto que sí me hubiera gustado aportar más en ataque. En tareas defensivas me he encontrado bastante sólido pero en ataque podría haber dado más.

¿Cómo ha sido la experiencia de vivir unos Juegos tan atípos, sin público y con tantas restricciones de movilidad?

En líneas generales ha estado bien, no tengo queja de la Villa Olímpica, era todo muy cómodo, todo estaba muy accesible y salvo uno poco de caos en los primeros días con servicios esenciales como la lavandería, todo fue muy bien. Teníamos todo lo que necesitábamos. A pesar de las limitaciones sí hemos podido estrechar lazos con otros deportistas, el ambiente era bueno.

Y su mujer y sus dos hijos ¿cómo lo han vivido desde casa?

Con muchos nervios y madrugando para ver los partidos pero muy contentos. Mi hijo que tiene seis años se levantaba pronto para ver los partidos pero ha valido la pena.