Apolonia Lapiedra es una de las actrices porno más conocidas de Europa. Y ahora intenta compartir una vocación con otra: la música. No es la primera actriz que hace el salto de las cámaras a la música, pero lo de Apolonia Lapiedra nos a pillado a todxs desprevenidos. La popular pornstar de Hellín, Albacete, se ha pasado al trap/reggaeton con un videoclip tan surrealista como su título, “Casada con mi Glock”, que podía ser una sutil referencia a su marido, productor y director del videoclip. Ramiro Lapiedra. A sus 29 años Samantha Sánchez, su verdadero nombre, va poco a poco desmarcándose de la industria que le ha dado la fama y diversificando sus actividades.

Como explicaba esta semana en La Resistencia, programa en el que dio la exclusiva de su videoclip, después de 6 años en el mundo del porno en la actualidad su principal actividad está más centrada en la plataforma OnlyFans. Allí es donde genera gran parte de sus ingresos atendiendo las sorprendentes peticiones de sus suscriptores: "Fumando también me piden, rollo sado, insultándoles, diciéndoles lo mierdas que son, los cuernos que les pone su mujer: Eres un mierda, no vales para nada, te jodes, tío”, confesó ante un asombrado David Broncano.

Pero volviendo a la fantasía que es su videoclip de debut, no podía faltar la estética gangsta, un Hummer que huele ya un poco a viejuno y personajes que cantan con altas dosis de autotune. Junto a Apolonia aparecen The Bird, Ochovo, Blessed Dog y Sara Fyah que no sabemos muy bien quienes son pero que entendemos que son los demás artistas que firman este temita veraniego. La trama del videoclip tampoco es un gran derroche de imaginación con secuestros, extorsiones, tíos mazados y demás parafernalia típica de malotes del mundillo de la delincuencia y el polígono en general.

Por el momento el videoclip tampoco es que la esté rompiendo en Youtube. Con 2.864 reproducciones en el momento de la redacción de este artículo, el balance entre likes y dislikes era negativo con 132 likes por 141 dislikes. Como era de esperar, los comentarios están desactivados y no sabemos si el vídeo llegará a conseguir la viralidad que se pretendía. En cualquier caso el resultado es infinitamente más digno que el Bananakiki de Leticia Sabater y la canción tiene su ritmo. Sea como sea imaginamos que lo de Apolonia ha sido algo más bien puntual. Esperemos.