16 de diciembre de 2017
16.12.2017
16/12/2017

Vamos a tocar un poco las narices

La lectura de la Cadena Ser a la rueda de prensa de Mateu Alemany es que el Valencia tiene que vender futbolistas...

02.01.2018 | 12:05
Vamos a tocar un poco las narices

La lectura de la Cadena Ser a la rueda de prensa de Mateu Alemany es que el Valencia tiene que vender futbolistas, Cuatro le pregunta si tiene constancia de que el Real Meseta quiera fichar a Guedes y el Marca -más conocido como el BORM porque es el Boletín Oficial del Real Meseta- pone el acento en que el Valencia no tiene necesidad de fichar. Pues bien, a mí me pareció que Mateu Alemany lanzó un mensaje de poder, quiero decir, transmitió que el Valencia es un club sano que tiene la ambición de fichar a Kondogbia este verano y que en el mes de diciembre no cierra la puerta a la posibilidad de fichar a Guedes por más que es plenamente consciente de lo complicado de la operación. Y digo más, me gustó una respuesta del director general a un periodista de un medio de comunicación nacionalmadridista empeñado en vender que el Valencia es un club en ruinas: «¿Por qué no podemos fichar a Kondogbia o a Guedes?» le dijo. ¡Sublime! Seré claro, estoy convencido que cuando algunos ponen el acento en que el Valencia tiene que vender jugadores lo hacen sustancialmente para tocar las narices, porque a poco que lo analices, la clave no está en traspasar para cuadrar presupuesto, la clave está en quién decide qué futbolistas vendes, y qué futbolistas fichas a cambio. Si los que toman esas decisiones son Mateu Alemany y Marcelino, yo no lo veo tan problemático a pesar de que tengo claro que en alguna operación se tienen que equivocar. El que no va a pescar no se moja.

Rafa Mir y Kangin Lee
La decisión del Valencia de deshacerse de Rafa Mir ha de ser necesariamente aplaudida. Esto no va contra el futbolista, que está en su derecho de no renovar, pero el club está en su derecho de dejar de ´promocionarlo´. La reacción del club es fantástica. Aunque Mir es ahora mismo el jugador diferencial en el Mestalla, no va a seguir porque por encima de todo está el bien del Valencia como entidad, y eso trasciende a que con un gol de Rafa Mir se gane o empate ante el Badalona o cualquier otro equipo de Segunda B, -dicho sin ánimo de ofender-, y se suban dos puestos en la tabla. Lo que logra el Valencia es hacerse de respetar como entidad y además lanza un mensaje al resto de futbolistas que ansíen seguir los pasos del delantero de Murcia. Y puesto que Rafa Mir ya no forma parte de presente y menos del futuro valencianista, mejor pensar en los jóvenes, por ello hay que aplaudir la convocatoria de Kangin Lee. ¡Bien hecho Valencia!

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