05 de junio de 2018
05.06.2018
05/06/2018

Lección de humildad y ambición

Zamorano da las claves para poder aspirar a todo desde la humildad, para no tener que renunciar a nada aunque los rivales sean más poderosos

07.06.2018 | 11:30
Lección de humildad y ambición

Invitan al ex futbolista chileno Iván Zamorano a dar una conferencia sobre esfuerzo, liderazgo y aprender a estudiar la competencia y dijo una cosa que me ha hecho pensar y que comparto con ustedes porque considero que es la base sobre la que el Valencia ha de construir un equipo competitivo. Esto dijo Zamorano: "Del Real Madrid me fui a jugar al Inter de Milán, ese año en el Real Madrid terminé de figura, era una figura importante dentro del fútbol europeo, y me voy a jugar al fútbol italiano, al Inter de Milán, uno de los clubes más famosos de Europa. Y llego como figura, y entonces pienso 'el dorsal 9 lo tengo para mí, guardado'. Y al poco el Inter compra a Ronaldo Nazario y dentro de mí pensé 'extraordinario, juego con el mejor futbolista del mundo a mi lado, es un agrado'. Pero lo primero que perdí fue el número 9... ya empecé perdiendo algo. Y poco a poco fui haciendo amistad con Ronaldo, pero resulta que al poco tiempo también llega otro goleador fabuloso, un italiano, el toro Vieri, Cristian Vieri, así que imagínense, mi puesto estaba asegurado pero en el banquillo. ¿Y qué tengo que hacer yo para poder jugar antes que estos dos monstruos, antes que esta dupla espectacular de la que hablan todos los medios de comunicación de Europa? Pues descubrí algo... descubrí que ni Ronaldo ni Vieri se sacrificaban el uno por el otro, y yo sabía desde chiquitito que los equipos no se hacen solo con estrellas, faltaba alguien de sacrificio, faltaba alguien que le echara una mano al compañero, alguien que corriera más que los demás, alguien que no sólamente hiciera goles, si no que fuera el primer defensa. En el caso de ustedes creo que lo llaman inteligencia de mercado, es decir, estudiar a la competencia, analizar sus debilidades y fortalezas y buscar por dónde entrar... El objetivo estaba cerca, tenía que convencer al entrenador, y lo convencí. Corría más, me sacrificaba más y como ninguno de los dos se sacrificaba por el otro, yo me sacrificaba por el equipo. Al final, en los cinco años que jugué en Italia tanto Ronaldo como Vieri tuvieron que alternar conmigo. Eso forma parte de un liderazgo que fui ganando en la cancha simplemente poniendo el pecho al servicio de los demás".

Zamorano da las claves para poder aspirar a todo desde la humildad, para no tener que renunciar a nada aunque los rivales sean más poderosos. Si todo se basara en el dinero, el Valencia no habría ganado jamás la liga. Lo mejor es que Marcelino es el primero que tiene claro que lo que dice Zamorano es el camino a seguir.

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