22 de noviembre de 2018
22.11.2018
22/11/2018

Pachuli, el aroma de la seducción, y Marcelino

Marcelino ha cambiado porque se asustó de verdad

22.11.2018 | 12:52
Pachuli, el aroma de la seducción, y Marcelino

Marcelino ha cambiado porque se asustó de verdad. Ya no hace declaraciones duras hacia sus futbolistas, ahora dice que le gusta verlos sonreír. En lo que a mí respecta lo celebro y me atrevo a decir que lo celebran todos los valencianistas. La sonrisa mola porque tras ella hay buenas noticias. En lo futbolístico creo que es buena terapia que el técnico arrope a los jugadores, prefiero eso a que diga que el jugador revelación de la temporada pasada fue Fabián y no Soler, o que diga que Rodrigo estaba como loco esperando la oferta del Real Madrid. Y lo prefiero porque creo que es mejor para el Valencia CF. Pero la gestión del vestuario es algo más que aplaudir a los jugadores durante un entrenamiento o decir en rueda de prensa que le gusta verles sonreír. Vuelvo a una de mis metáforas favoritas, la del amor y el pachuli, la de que el amor y el cariño no se dicen, se demuestran cada día, esa que dice que de poco vale que le digas a tu pareja que la quieres mucho «amor mío», si cada noche llegas a casa a altas horas de la madrugada oliendo a 'pachuli', que es el aroma de la seducción, y con esto lo digo todo. Y eso es lo que quiero decir, que de poco le van a valer los aplausos y las bonitas palabras al entrenador, si el locutor que se ha buscado como defensor se dedica a decir que los futbolistas son los grandes culpables de la situación, si dice lo que cobra Rodrigo para ridiculizarlo, o si mantiene que Carlos Soler es un jugador hinchado. Por otra parte, no deja de ser raro que se busque amistades que para defenderle a él quieran tirarle toda la culpa de los fichajes a Longoria cuando todo el mundo sabe que la responsabilidad en la confección de la plantilla es de Mateu Alemany y Marcelino. Marce, ahora solo importa ganarle al Rayo Vallecano y para ello tu equipo ha de jugar como hizo en Getafe, con la intensidad de un pequeño. A poco que iguale en trabajo al Rayo, se impondrá por calidad, por eso creo que es importante que controles al locutor y que deje de criticar a los futbolistas para defenderte porque suena muy raro. Os falla la comunicación, como en todas las parejas. Pero quédate tranquilo porque tiene arreglo, mi mujer me dice todos los días lo mismo, «no hablamos, falta comunicación», y aún así me aguanta. No hay manera de que me tire de casa y llevo años opositando para ello. Duraréis mucho, ya verás. Por cierto, que no se os olvide pedir el apoyo de los aficionados para el partido del sábado. Yo lo haré. PD: Como diría Calamaro, «me cago en la leche, ¿os dais cuenta las cosas que tengo que hacer para que me tengáis respeto?».


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