19 de junio de 2019
19.06.2019
19/06/2019

¿Estamos ante el cambio de mentalidad?

Que el entrenador del Valencia CF pida y pida significa que sabe que no todo está en venta por necesidad

19.06.2019 | 22:26
¿Estamos ante el cambio de mentalidad?

Denis Suárez, Cheryshev, Guedes, Soler, Ferran Torres... ¿no son demasiados jugadores de banda? Es una reflexión común en estos días porque tal vez todavía no terminamos de acostumbrarnos a dar pasos hacia adelante, o mejor dicho, a que el Valencia CF trate de dar pasos hacia adelante en verano. Lo habitual en estos últimos diez o quince años, ha sido que cada periodo de fichajes se han vendido futbolistas por necesidad económica del club -normalmente los mejores o aquellos más apetecibles en el mercado- para después buscar recambios con la intención de mantener el nivel del equipo para ver si esos nuevos futbolistas se revalorizan y volver a venderlos por las mismas necesidades económicas. Lo peor de todo es que aquello no terminó de servir para solucionar ni mucho ni poco los problemas económicos del Valencia CF y cuando la gran crisis afectó al sistema bancario no hubo refinanciación posible de la deuda –que era la única vía que el club encontraba a su problema, es decir, refinanciar para darle una patada hacia adelante y seguir en el alambre-, y todo desembocó en el proceso de venta que espero haya quedado sepultado definitivamente con la Copa del Rey.

Todo está en la mente

Hoy me da la sensación que esa deriva del club puede que hasta haya tenido su impacto en nuestra manera de ver las cosas, en nuestra 'psique colectiva'. Es como si a pesar de haber ganado la Copa del Rey, inconscientemente hayamos olvidado cómo es un equipo que quiere empezar a asomarse entre los que compiten por la Liga y no ser uno más en la Champions, si es que lo que esta temporada ha hecho el Atlético de Madrid se puede calificar como 'competir' por la Liga. Sea como sea, y en palabras de Marcelino, se trata de «acercarnos al tercero». Llámalo avanzar. Seré directo; para avanzar es necesario que parezca que sobran futbolistas, que sea difícil para el aficionado hacer un equipo tipo titular. Vaya por delante que no comparo jugadores, comparo situaciones, pero al Valencia CF que jugó finales de Champions con Héctor Cúper y ganó ligas con Benítez le 'sobraban' futbolistas. Tenía en banda izquierda a Vicente y al Kily. Tenía a Albelda y fichó a De Los Santos. Los cuatro defensas centrales del Valencia que ganó la primera Liga con Benítez eran Ayala, Pellegrino, Djukic y Marchena. Y los dos laterales izquierdos eran Fabio Aurelio y Carboni. Vale que en algunas posiciones flojeaba algo, pero en general, eran plantillas compensadas y construidas para fomentar la competencia interna con la intención de que aflorara en los partidos. Si Vicente quería jugar, tenía que ganarle el puesto al Kily, y Marchena a Ayala€ ¡Casi nada!

Pedir, pedir y pedir

Y desde la distancia veo que, como dicen en mi pueblo, 'A Marcelino li ha fet la boca un frare', es decir, que pide y pide y pide más. Y hace bien. Más tenía que pedir. Ojo que el Valencia todavía tiene la necesidad de vender, pero ya no es agónica, digamos que es asumible y estando en manos de quien está el club, se puede afrontar al mismo tiempo que se mejora el equipo. De hecho, ese es el reto. El Valencia CF camina hacia un proyecto 'sostenible' en palabras de su presidente, y gracias a estar en la Champions se ha quitado la losa de vender por narices. Benítez ganó dos Ligas y de vez en cuando salía en rueda de prensa y pedía y pedía y pedía... Detrás de ese 'pedir' se esconde un mensaje que implica crecimiento. Cuando le dices a tu entrenador que vas a vender a los mejores porque el club lo necesita para subsistir, lo puede aceptar y seguir, o marcharse, pero lo que no va a hacer es tener la boca de 'frare'. Dime rebuscado, pero veo un cambio de mentalidad. PD: Sobre la salida de Neto hablaremos, pero quédense con una idea madre que pone en marcha el motor de la operación que puede llevar al Cillessen al Valencia y a Neto al Barça. La salida de Neto la pide el entrenador. En esa tesitura, el club se ve obligado a ejecutar y lo que hace es traer un portero contrastado.

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