03 de julio de 2019
03.07.2019
03/07/2019

La salida de Lato tiene una moraleja

Que tenga toda la suerte del mundo porque la merece y que obligue al Valencia CF a pagar esos diez millones de euros para recuperarlo

03.07.2019 | 12:08
La salida de Lato tiene una moraleja

Lato se va al PSV Eindhoven. Lo mejor que puede hacer es ir a un equipo en el que juegue más de 50 partidos en dos temporadas porque otra en el primer equipo del Valencia CF con Marcelino y Gayà podría terminar siendo muy mala para él, pero como creo que en eso puede haber cierto consenso, no tenía demasiada intención de escribir mucho más al respecto. Que tenga toda la suerte del mundo porque la merece y que obligue al Valencia CF a pagar esos diez millones de euros para recuperarlo. Sería una excelente noticia. Pero hoy tenía pensado poner el debate en el hecho de que un club de la liga holandesa importe un futbolista joven de la liga española días después de que la selección española Sub'21 se proclame campeona de Europa... Podemos tomarlo como un síntoma claro de que el fútbol está cambiando porque tradicionalmente han sido los clubes españoles los que 'pescaban' en la liga holandesa, pero también es cierto que el fútbol cambia paralelamente a como cambia el mundo, quiero decir que el concepto de aldea global hace que ahora ir a jugar a Holanda haya dejado de ser algo inusual o incluso extravagante. Vamos, que ya no es noticia. De hecho, Lato sustituirá a un futbolista gallego que llegó al PSV procedente del Manchester City. Queda claro que la capacidad de producir jugadores de talento que tienen los clubes de fútbol españoles está fuera de toda duda, aunque algo de mérito hay que darle a la Federación Española, obviamente. Por no hablar de lo curioso, y por llamarlo de alguna manera, que resulta que ningún jugador de la selección española que gana el Europeo Sub'21 sea del FC Barcelona. El tema de fondo de la salida de Lato al PSV es que el fútbol español empieza a resentirse económicamente porque no puede competir. La clase media del fútbol español no puede competir con la clase media de la Premier, ni con la clase media de la Bundesliga alemana. Hasta ahora estábamos habituados a que Silva se fuese cedido al Celta, Albiol al Getafe o Rober Ibáñez al Granada. La realidad es que hay pocos equipos en la liga española que puedan pagar el sueldo de un futbolista medio del Valencia CF, que, lógicamente, no es clase media en España, es clase media/alta. El fútbol español, y por lo tanto el Valencia CF, se condena a ser el gran productor de talento, que en eso nadie nos gana. España es un vivero de buenos jugadores que empieza a tener serios problemas para retener. La apuesta del Valencia CF por la formación parece que ha llegado a tiempo. Esperemos...

Más opiniones de Carlos Bosch.

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