Un juzgado de lo Social de Murcia ha declarado improcedente el despido de un camionero que fue decidido por su empresa al comprobar, a través de unos detectives privados, que hacia ciclismo de montaña, de varios kilómetros, cuando estaba de baja tras una fractura de clavícula y, después, por molestias en una rodilla, situación que se prolongó durante casi ocho meses.

La sentencia, a la que ha tenido acceso Efe, ordena al empresario su readmisión o pagarle una indemnización de 26.000 euros si prefiere prescindir de sus servicios. Y añade que no hay prueba alguna que demuestre que esa conducta, que llevaba a cabo en domingo con dos amigos, retrasara su recuperación de rodilla, sino que, por el contrario, nueve días después de recibir la carta con el despido recibió el alta médica por mejoría de su dolencia.

Señala así mismo la sentencia que está acreditado que realizaba rutas ciclistas por carretera y zonas de montaña, con tramos de subida y bajada y superficies irregulares, lo que fue comprobado por los detectives.

Sin embargo, señala el Juzgado, los servicios médicos de la mutua que seguían la evolución de su lesión le habían recomendado la potenciación muscular y la recuperación del cuádriceps.

Además, cuando este trabajador indicó a los facultativos que llegaba a realizar veinte kilómetros al día en terreno llano, aquellos no se lo desaconsejaron, solo le indicaron que tras hacer ese recorrido debía aplicarse hielo.