Este martes una de las grandes carreras del calendario ciclista pone en marcha un novedoso sistema que promete cambiar el deporte de las dos ruedas, siempre y cuando, funcione tal y como está previsto.

La París-Niza ha recuperado la contrarreloj por equipos (CRE) para su formato, treinta años después, pero con novedades importantes. La carrera francesa ya fue motivo de discusión y debate cuando presentó el recorrido, pero ¿Qué es tan novedoso?

Aunque a priori esté disfrazada de CRE es un formato que puede dar más ventaja a los favoritos, puesto que la medida beneficia a los tiempos de cada ciclista. Esto es que la organización tomará los tiempos individuales y no por equipos con un mínimo de cinco corredores en la entrada a meta.

Esto puede provocar que algunos favoritos que se descuelguen de su equipo pierdan tiempo con sus rivales en la clasificación general. También beneficiará a otros corredores como Vingegaard o Pogacar, que suelen mostrarse fuertes en esta disciplina para ganar ventaja.