09 de julio de 2018
09.07.2018
09/07/2018

Me gustan los fichajes y la planificación

Las dudas con Kevin Gameiro entiendo que son más por el precio y la edad que por su nivel deportivo

10.07.2018 | 01:19
Me gustan los fichajes y la planificación

Me gusta el Valencia que están construyendo Mateu Alemany, Marcelino y Pablo Longoria. La mezcla de fichajes jóvenes y veteranos que ha llegado el Valencia en las últimas semanas ayudará a tener mucho más fondo de armario al entrenador de cara esta exigente temporada en la que habrá que competir en tres competiciones de máximo nivel. Las apuestas por Racic o algo menos por Diakhaby, este ya sabe lo que jugar muchos partidos en Francia incluso en Europa, llegan acompañadas, de momento, por tres fichajes importantes. Uno de máximo nivel como es Geoffrey Kondogbia, uno de los mejores medios centros de Europa, otro el de Gameiro que es un acreditado goleador en la liga española y por último el del danés Daniel Wass, un jugador que le va a permitir a Marcelino tapar muchos agujeros en su plantilla porque se trata de un futbolista total, de un jugador que puede cubrir muchas posiciones dentro del terreno de juego y que en casi todas ellas cumple con buena nota.

Entiendo las dudas que ha podido generar en el valencianismo el fichaje de Kevin Gameiro, creo que son más dudas por su precio y su edad que realmente por lo que es el jugador a nivel deportivo. De hecho, entiendo perfectamente al valencianista que cree que Wass no le da un salto de calidad a esta plantilla y todo eso, unido al nerviosismo que genera ver como pasan los calurosos días de verano sin noticias positivas, ni novedades, respecto a la posible llegada a Valencia de Gonçalo Guedes, ni tampoco se cierra otro jugador de este perfil de los muchos que han ido apareciendo en prensa en las últimas semanas. Todo eso puede hacer pensar que el Valencia no está mejorando su plantilla tanto como lo que se necesita para una temporada tan exigente como la que viene, pero estoy convencido de que a día de hoy, 9 de julio, el Valencia CF ya tiene una gran estructura de plantilla, tiene un equipo muy hecho y tiene el aval que le da llevar trabajando 12 meses con un gran cuerpo técnico que prepara físicamente al más alto nivel a sus equipos y todavía faltan más de 50 días de mercado.

Creo que Alemany y Marcelino, junto con la ayuda de Longoria este verano, se han ganado que el valencianismo confíe en ellos a la hora de construir un equipo. El director general, explicó el pasado miércoles con bastantes detalles la complicada situación financiera por la que atraviesa el club, fruto de los muchísimos errores que se cometieron durante los dos años seguidos bajo la nefasta gestión de Layhoon y todo lo que la expresidenta asiática tocó. Lograr lo que lograron el pasado verano a la hora de construir un equipo ha sido aplaudido durante todo el curso por el buen rendimiento de casi todos los jugadores que ficharon, salvando el error de Pereira y el de Vietto en Navidad. Ahora, han acelerado la planificación ya que el año pasado a estas alturas de Valencia sólo había fichado a Neto y este curso, sin embargo, Marcelino hará la pretemporada con el 85% de la plantilla con la que competirá durante el año y eso es un avance muy importante que creo que no se está valorando lo suficiente los últimos días en Valencia.

Todos somos conscientes de que al equipo le falta un muy buen lateral derecho, como mínimo un buen extremo izquierdo y otro delantero si se marcha finalmente el italiano Simone Zaza, y además habría que buscar otro jugador de banda izquierda porque hoy no hay ninguno y es complicado que Marcelino confíe en Sito o Alex Blanco como jugadores del primer equipo en esta siguiente campaña. Creo que la gran inversión debe hacerse en el lateral y en el extremo izquierdo pero cuando hablo de gran inversión hablo de traer muy buenos futbolistas en esas posiciones y ahí es donde debe funcionar la imaginación para lograr traerlos. Se debe perder el miedo a tener futbolistas cedidos, si son muy buenos y son cedidos son un lujo al que el Valencia CF hoy no puede decir no. El pasado curso se demostró que las cesiones si están bien hechas a un club como el Valencia le pueden dar la vida económicamente y deportivamente. Para fichar en propiedad ese extremo que te ofrezca desborde, gol y en definitiva que te de el salto de calidad que tienen los grandes hacen falta más de 40 millones de euros y eso es algo que para el Valencia, a día de hoy, es casi inasumible. Por ello, si el club termina arriesgándose a esa gran inversión habrá que aplaudir y arrimar el hombro para que la temporada sea un éxito en lo deportivo porque si no es así el próximo verano habría que vender hasta los roperos.

Estos días veremos la primera foto del Valencia CF 18/19 y será una plantilla muy parecida a la que competirá este curso. Este verano ya no tendrán que salir muchos jugadores, como el verano pasado, porque se ha dado salida a casi todos los descartes y ya quedan muy pocas piezas para completar el puzzle. Me consta que los esfuerzos de Alemany, Longoria y Marcelino están siendo muchos con muchas operaciones abiertas y muchas consultas hechas para elegir a las mejores opciones. Tienen por delante 50 días para cerrar los fichajes de 2-3 jugadores que terminen de hacer una plantilla poderosa y competitiva. Eso es lo que está construyendo el Valencia y eso es seguir el patrón de lo que siempre dio frutos y éxitos a los de Mestalla.

Desde que llegó al Valencia CF, suelo estar bastante de acuerdo con la manera en la que Mateu Alemany ha defendido al club principalmente en las negociaciones con otros clubes. Sin embargo, creo que con Gonzalo Villar podrían haberse bajado del burro. Entendiendo perfectamente que se hayan sentido 'vacilados' por su agencia de representación, que intentó rescindir su contrato mientras negociaban una renovación del jugador, creo que deberían haber valorar el arrepentimiento del chico y su gesto de pedir disculpas y hacerse las dos horas y media desde Murcia hasta Valencia en coche para pedir seguir en el club en contra de la voluntad de sus agentes, que han sido los que han estirado tanto el chicle que han provocado la ruptura. Si el club valoraba deportivamente al jugador como para ofrecerle dos o tres temporadas más de contrato, creo que con su arrepentimiento se debería haber recuperado la negociación al margen de sus agentes y haber hecho la misma apuesta deportiva porque en el club se sigue pensando que va a ser un buen futbolista. El club guardará un porcentaje muy muy alto de los derechos económicos de jugador pero yo hubiera preferido que hubieran guardado también el talento porque los chicos jóvenes pueden equivocarse pero no es tan habitual que pidan perdón. Creo que él merecía la oportunidad porque fútbol tiene de sobra.

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