07 de febrero de 2019
07.02.2019
Superdeporte
07/02/2019

La Copa de la gente se juega en la ida

Alemany acertó cuando viajó a Singapur y argumentó ante Peter Lim que la única opción de remontar la temporada pasaba por la continuidad de Marcelino

07.02.2019 | 11:47

El valencianismo vivirá esta noche uno de esos partidos con los que se sueña a principio de cada temporada, uno de los encuentros que te pueden abrir la puerta definitiva para disputar cara a cara un título que a la entidad de Mestalla se le resiste desde hace 11 años. Por desgracia, el Valencia CF ha perdido todas las últimas semifinales coperas que ha jugado y también las de competición europea, han sido varias veces las que se ha quedado a puertas de las finales en la última década y en muchas de ellas ha perdido la eliminatoria prácticamente en el partido de ida. Por eso, el partido de esta noche cobra más trascendencia si cabe porque no siempre se puede remontar como hace diez días frente al Getafe en Mestalla. Recuerdo a la perfección las decepciones en el Pizjuán, en el Calderón o el año pasado en el Camp Nou. El Valencia CF debe cambiar ese chip y olvidar que dentro de tres semanas tendrán un partido ante su gente, porque hoy toda su gente va a poner el alma para que el equipo logre un buen resultado y poder llevarle en volandas el partido de vuelta. Esta Copa, es la Copa de la gente, como todas porque el fútbol es para la gente, pero esta lo es más si cabe porque ha sido el aficionado el que ha enganchado al equipo y ha hecho ver a la entidad que por el camino de la Copa se podía tocar el cielo el año del centenario.

Esta noche los de Marcelino jugarán una semifinal de Copa por segundo año consecutivo y lo hacen en el mejor momento de la temporada, cuando definitivamente han recuperado las constantes vitales como equipo y cuando la mayoría de los futbolistas de la plantilla han vuelto a sentir lo buenos que son, porque pese a que no se ha funcionado en la primera vuelta siempre he dicho que esta plantilla era infinitamente mejor de lo que parecía. Enfrente, hoy, habrá un equipo bien organizado, con buenos futbolistas y un plan muy concreto y a todo eso habrá que sumarle un ambiente infernal de una hinchada con ansias de títulos por lo pequeños que llevan años sintiéndose en una ciudad en la que el Sevilla manda. El Valencia debe jugar un partido inteligente, saber esperar sus momentos y sobre todo aprovechar ese puntito de ansiedad que los béticos van a tener por la presión extra que supone saber que la final se juega en su estadio. Encima, a priori, en el sorteo les ha tocado el equipo más batible para ellos de los tres que había en el bombo, o eso es lo que ellos creen porque esta noche el Valencia va a cambiar la historia escrita de las últimas semifinales y se traerá un buen resultado.

No me cuesta confesar que durante las Navidades veía muy complicado que el Valencia pudiera estar sólo un mes después en la posición en que está, jugando una semifinal de Copa con toda la ilusión del mundo, de pie en LaLiga a dos partidos de puestos Champions y con la Europa League a partir de la próxima semana. Llegados a este punto, también debo decir que soy de esas personas que pese a que las cosas vengan mal siempre tengo esa esperanza con el Valencia de que todo va a cambiar y es justo reconocer que Mateu Alemany acertó a principios de enero cuando viajó a Singapur y argumentó sin titubeos ante el propietario, Peter Lim, que la única opción de remontar la temporada pasaba por la continuidad de Marcelino. Igual que se critican las cosas cuando se hacen mal es justo reconocer lo que se hace bien, y en este caso dar continuidad al asturiano y sacar a varios futbolistas del equipo ha surtido el efecto esperado.

Defensa necesaria

Me gustó que el Valencia se defendiera ante las lamentables declaraciones del presidente del Getafe en una emisora nacionalmadridista. De lo que dijo el madridista Torres me molestó principalmente que manipulara deliberadamente lo que ocurrió en la eliminatoria y omitiera actos deleznables de sus jugadores haciendo parecer ante la España futbolera que el Valencia es un equipo de macarras y violentos. Sólo por eso, entiendo que el club decidiera sacar los dientes y exigir rectificación. Tengo entendido que esta llegó de manera privada pero yo pediría que lo hiciera de manera pública, igual que la entrevista. De no ser así, el Valencia debería anotarse muy bien a qué clubes hace luego favores a la hora de negociar cesiones o traspasos, ya que este señor cuando el Valencia ha querido algún futbolista de su equipo ha hecho pagar hasta el último céntimo de la cláusula.

Por último, como ya dije la semana pasada ante el cierre de mercado de enero, y ahora ante los fichajes ya cerrados para el próximo curso, entiendo que el Valencia está ejecutando maniobras inteligentes en un mercado desfasado en lo económico. Me parece valiente la apuesta por jugadores como Vallejo o Saenz, y por supuesto por Jason, ya que el año pasado De Tomás o Borja Iglesias la rompieron en segunda y hoy son de los mejores delanteros de la primera división. Creo que el club tiene un buen plan tratando de traer buenos complementos a una buena plantilla, que ya tiene una estructura de buenos futbolistas a los que seguro en verano se sumará alguna inversión importante, además de recambio para algún jugador que habrá que vender para recaudar 45 millones. Eso sí, que nadie piense que el Valencia está fichando a todos estos jugadores jóvenes porque ellos van a ser la base de la próxima temporada, hay una gran base a la que le están añadiendo apuestas de futuro. Me gusta el plan. Me gusta la Copa.

Más opiniones de colaboradores.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook

síguenos cada día en...