14 de febrero de 2019
14.02.2019
Superdeporte
14/02/2019

Un día de muchas dudas

El equipo trató de cumplir, pero no presionó bien ni tiró entre palos

14.02.2019 | 18:24
Un día de muchas dudas

Hay que pasar cuanto antes página del encuentro del lunes contra el Alavés, condicionado por muchas adversidades, y en el que el Levante no fue el que todos queremos ni se pareció al que tan buenos partidos ha hecho esta temporada. Poco o nada tuvo que ver, al menos hasta que entró Bardhi, con el equipo al que le gusta salir con el balón jugado desde atrás y que esta vez tiró del pelotazo por encima del centro del campo. Hasta Aitor no sacó habitualmente en corto.


Apuesta arriesgada

Fue, desde luego, un día de muchas dudas después de todo lo que había ocurrido durante la semana anterior. El equipo trató de cumplir, pero no presionó bien y echó en falta a los habituales, en especial Campaña y Rochina, que para Paco López se presumen claves para que de inicio juegue Bardhi. El técnico, en ese sentido, apostó por alinear el 4-4-2 pese a tener centrales suficientes, una apuesta arriesgada con el cambio de dibujo, y prefirió dejarse de inicio al internacional macedonio en el banquillo aun estando la opción de ponerlo por la izquierda.


Ninguna a palos

En el centro del campo, sin que el panorama para Vukcevic cambiase respecto a partidos anteriores, faltó profundidad, salida y pase entre líneas. Y lo cierto es que siendo el Alavés un equipo que con jugadores como Tomás Pina en la medular no destaca precisamente por la velocidad y el contraataque, sino por el trabajo, al final el Levante perdió ahí una bala y de hecho terminó por no lanzar entre los tres palos durante los 90 minutos.


Le queda un partido

Sin que el Alavés hiciese nada del otro mundo, además, el partido empezó a torcerse por un error cometido a balón parado. En un marcaje mixto, con varios jugadores en zona, el de Laguardia era al hombre y ahí Jason lo dejó libre. El jugador gallego, después de una semana agitada, empezó queriendo, pero tal vez los nervios le pasaron factura. Tenía dos partidos fuera para reivindicarse y afrontar la vuelta al Ciutat de otra manera, pero ahora sólo le queda uno, el del sábado en Balaídos.

En el apartado positivo, pese al mal partido cuajado en líneas generales, sí que hay que destacar que el equipo demostró, sobre todo a lo largo del último tramo, que actitud no le falta. Un problema menos.

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