29 de junio de 2020
29.06.2020
Superdeporte
EL ANÁLISIS DEL 'URU'
29/06/2020

Cazorla y su Villarreal fueron dueños absolutos del partido

El Villarreal fue dueño absoluto, con Santi Cazorla haciendo y deshaciendo a su antojo

29.06.2020 | 11:37
Cazorla y su Villarreal fueron dueños absolutos del partido

Este Valencia CF no es el equipo de antes de la pandemia ni por asomo. No era maravilloso, pero coraje había. La mejor manera de salir de este momento es a través del grupo, con cohesión, autocrítica y sentido común. El socio y el seguidor deben conocer hacia donde apunta el club. Ahora mismo, no es fácil sumar todo eso, pero es lo único que puede serenar las cosas. El resultado fue justo, corto por momentos. Lamentablemente el Valencia CF no compitió de la mejor manera. Parece evidente que algo está pasando. Ni siquiera hubo rebeldía para paliar la falta de competitividad. El Villarreal fue dueño absoluto, con Santi Cazorla haciendo y deshaciendo a su antojo. Calleja tiene un equipazo y a eso se sumó que al Valencia le costó unir líneas, fue un equipo demasiado largo, las sociedades, por los pasillos externos y en el medio campo, no funcionaron, tampoco la remaron con impulsos individuales.

El nerviosismo en el Valencia se hizo sentir desde el inicio, con errores no forzados que están costando muy caro. Paco Alcácer hizo un pedazo de gol, con un gesto técnico impecable, pero no se puede permitir esos fallos en zona presionante cerca del área; además, tampoco Florenzi estuvo pendiente de cerrar el segundo palo. La novedad fue ver a Wass con Parejo, con el danés obligado al trabajo sucio y a dar relevo para que Parejo pudiera aportar ese criterio en la distribución que urge. Hubo marca estratégica de Gerard y Alcácer sobre el mediocentro. No hubo contención, a conveniencia de los amarillos, armados con Iborra y Anguissa. Cazorla jugó libre y fue imposible encontrar el rumbo.

El Villarreal CF tiende a jugar muy bien el balón, siempre con las líneas juntas al atacar y al defender. El Valencia esperó en bloque medio-bajo (demasiados minutos), buscando la contra y el error que no apareció, porque no lo forzaron. Con un peligro añadido: los amarillos rinden mejor cuanta más pelota tienen. Faltó agresividad, faltó cambiar de ritmo y de registro. El rival jugó con demasiada comodidad. Faltó músculo. El 2-0 también fue impresionante. Cazorla sentó cátedra de fútbol, el Valencia no supo como marcarlo, fue un futbolista indescifrable, con esa inteligencia y con tanta experienica; evitó la zona de acción de la pelota, para que la pelota fuera a él y no al revés. La guinda fue ese pase de primera, una acción técnica tremenda en una pelota que venía del cielo (desde Asenjo). Acompañó la definición de Gerard Moreno, espectacular también. Un completo por parte del bloque de Calleja.

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