La selección española de fútbol afronta una Eurocopa particularmente complicada por las circunstancias derivadas de la pandemia del coronavirus. Sin embargo, en lo estrictamente deportivo, los de Luis Enrique Martínez vislumbran un horizonte en el que obtener un buen resultado no es, ni mucho menos, una cuestión descartable.

Al contrario de lo ocurrido con selecciones como Portugal, Francia y Alemania, que comparten grupo y por lo tanto pueden tener dificultades para avanzar a los cruces directos, España tiene una liguilla relativamente favorable, al haber quedado encuadrada con tres selecciones de nivel medio dentro del panorama continental. Además, las diferentes combinaciones no arrojan casi en ningún caso un camino complicado para la tricampeona de Europa.

Fase de grupos España debutará en el torneo el lunes 11 de junio ante Suecia, volverá a actuar cinco días después contra Polonia y cerrará esta primera fase el miércoles 23 ante Eslovaquia. Todas ellas son selecciones alejadas de la cima europea y teóricamente no superiores a la 'Roja', aunque las peculiares circunstancias en las que se disputa el torneo pueden propiciar que haya más sorpresas de lo habitual.

Jugar la última jornada en el día final de la primera fase dará además una pequeña ventaja a España, toda vez que, si llega en una posición de relativa comodidad, puede llegar a estar en disposición de especular o 'seleccionar' su lado del cuadro con el resultado de su último partido, al conocerse ya, cuando juegue ante Eslovaquia, la ubicación en las eliminatorias de la mayoría de los rivales.

En esta situación, las posibilidades de avanzar de ronda son tres: quedar campeón de grupo, en segundo puesto o ser uno de los cuatro mejores terceros, que también se llevarán el pase a la siguiente ronda de la competición.

Primera de grupo En caso de ganar el grupo E, España se desplazaría a Glasgow para jugar su partido de octavos el martes 29 de junio a las 21 horas ante una tercera clasificada. Resulta por tanto difícil saber quién sería el rival, toda vez que podría proceder hasta de cuatro grupos diferentes. La 'Roja' sería favorita por tanto en ese partido que cerraría la primera fase de eliminatorias directas del torneo.

En caso de ganar los octavos de final, España pasaría a cuartos en un partido programado el sábado 3 de julio en Roma. El rival sería, o bien el ganador del grupo D (Inglaterra, Croacia...) o el segundo del F (Alemania, Francia, Portugal). Tras esa dura prueba, el potencial rival de semifinales sería el ganador del grupo C, puesto para el cual la favorita es Holanda.

Segunda de grupo Si la selección española queda en el segundo puesto del grupo E, se desplazará a Copenhague para jugar el lunes 28 de junio a las 18 horas contra el segundo del grupo D (Inglaterra, Croacia...).

En caso de ganar ese encuentro, el potencial rival sería temible, ya que habría que viajar a San Petersburgo para medirse a un combinado que tendría opciones de ser el vencedor del grupo F (Alemania, Francia, Portugal...), y si además se supera ese escollo, los ganadores de los grupos A y B se presentan como los posibles rivales en semifinales, con Italia como la selección teóricamente más potente.

Tercera de grupo Las opciones en este caso se multiplican. Si España es una de las cuatro terceras de grupo que se clasifican (las dos con peores registros quedan eliminadas), habría dos posibles oponentes: el ganador del grupo C (con Países Bajos como favorita), en un duelo que se jugaría en Bucarest (y que obligaría a viajar a Bakú en caso de superarlo), o el vencedor del grupo B (Rusia, Bélgica, Dinamarca...), con la ventaja de que en ese caso la selección permanecería en Sevilla (y tendría un viaje mucho más llevadero a Múnich de cara a un segundo cruce).

Que España fuese por uno u otro camino dependería de cuáles fuesen los grupos en los que quedasen eliminadas las terceras clasificadas, siendo ambas opciones equiprobables.