El Atlético de Madrid busca un portero suplente de garantías. El espigado Ivo Grbic, de 25 años, no quiere pasarse otra temporada sentado en el banquillo viendo cómo Oblak lo sigue jugando todo salvo la Copa del Rey. Desde el Metropolitano se fijó la mirada en Sergio Herrera. El guardameta de Osasuna, uno de los más destacados el pasado curso, tiene contrato con los rojillos hasta 2023 y una cláusula de 11,5 millones de euros. Precisamente, según informa Diario de Navarra, desde el club navarro se señala directamente a la cláusula de rescisión.

Dos son las ofertas que hizo llegar el conjunto madrileño a El Sadar, pero ambas fueron rechazadas, lógicamente. La primera consistía en un cambio de cromos de Grbic y Herrera, algo que no fue ni considerado, como es normal. Otro intento incluyó la cesión de Manu Sánchez, lateral izquierdo que estuvo cedido en Osasuna la segunda vuelta de LaLiga. De nuevo, los norteños cerraron la puerta al ofrecimiento por una de sus estrellas.