La renovación de Ansu Fati se ha hecho esperar, pero finalmente ayer, tras el partido de Champions ante el Dinamo de Kyev, estampó su firma en su nuevo contrato que le mantendrá ligado a la disciplina azulgrana hasta 2027 con una cláusula de 1.000 millones. El joven atacante terminaba su vinculación con el Barça el próximo verano y novias no le faltaban, aunque hubo tres que mostraron interés y presentaron ofertas para hacerse con sus servicios.

En la rueda de prensa de la presentación de la renovación, el propio jugador como Mateu Alemany, director deportivo de la entidad, confesaron que Manchester United, Liverpool y PSG habían mostrado especial interés en hispano-guineano y la oferta de los tres clubs estaba sobre la mesa del Fútbol Club Barcelona.

El jugador mostró un gran nivel en el arranque liguero de la pasada campaña justo antes de lesionarse de la rodilla y, tras un año apartado de los terrenos de juego, ha vuelto con buena forma y es a lo que ahora mismo se agarra el Barça ante una temporada que no ha arrancado de la mejor manera. La calidad del atacante está intacta y era de esperar que algunos de los mejores clubs del continente europeo echaran sus redes sobre la nueva perla.