Ha terminado ya oficialmente su contrato y es libre de elegir su destino. Isco Alarcón está a la espera de encontrar equipo. De primeras no está siendo fácil. Viene de tener una gran ficha en el Real Madrid -exige algo similar- y de haber jugado poco. En concreto, esta última temporada solo 342 minutos repartidos en 14 partidos.

Pese a todo, el malagueño sigue mantieniendo buen cartel y diferentes equipos han tanteado ya su incorporación. Se trata de un futbolista de 30 años al que, en un contexto de protagonismo y de confianza, todavía le queda mucho fútbol. West Ham, Borussia Dortmund, Milan y Juventus ya habrían sondeado, tal y como publica el diario SPORT, su fichaje. A estos habría que sumarle el interés de Sevilla y Betis y opciones más exóticas, como la del Galatasaray.

La intención de Isco antes de elegir su próximo equipo

El futbolista siempre ha querido seguir en LaLiga. Por eso, la pugna entre los equipos de Sevilla por el futbolista siempre llamó la atención. Ahora bien, había una clara diferencia entre los proyectos que podía decantar la balanza. Sevilla ofrece Champions y Betis Europa League, aunque con Pellegrini (entrenador en Heliópolis) fue un hombre importante en el Málaga de la 12/13 con el que se llegó a los cuartos de final de la Champions League.

Con Lopetegui, por contra, fue un titular indiscutible durante el Mundial de Rusia 2018 y posteriormente durante la etapa del preparador en el equipo blanco, que no duró demasiado.

Ahora bien, el caché (contrato) que exige Isco se ha convertido en las últimas horas en el principal hándicap para el fichaje. Pide en torno a los 7 millones netos anuales que ya venía cobrando como futbolista en el Santiago Bernabéu. Por eso, sus opciones de recalar en el Betis ya son prácticamente nulas. El club bético no está dispuesto ni puede asumir semejante operación y en estos momentos estaría fuera de la puja.