Recientemente, Joan Laporta dejó una frase que ha calado en la afición culé: "Me siento en deuda con Messi; creo, espero y deseo que su capítulo en el Barça no haya terminado". Es cierto que el presidente del FC Barcelona maniobró para que el astro argentino saliera del club por la puerta de atrás. Las necesidades económicas imperaban y no habían firmado las famosas palancas con las que han revitalizado al club.

Los fichajes de Christensen y Kessié gratis o los de Raphinha y Lewandowski por casi 50 kilos cada uno, han alimentado una euforia general en el entorno del club. El problema es que todavía no pueden inscribir a ninguno, como tampoco a Koundé en caso de cerrarse su incorporación, así como los deseados Marcos Alonso y, sobre todo, Azpilicueta. Hay que dejar salir antes de entrar... y mucho.

Desde la llegada de Xavi Hernández, la dupla Laporta - Alemany ha incorporado una gran cantidad de jugadores de nivel. Y todo apunta a que seguirá siendo así. El último en entrar en escena es ¡Leo Messi! El astro argentino tuvo que irse al PSG tras no llegar la oferta de renovación pactada con la directiva. Firmó por dos temporadas, por lo que de cara a la temporada 23/24 quedaría libre. Conocedor de eso, Xavi ha pedido su fichaje en ese momento, según SPORT. Messi llegaría con 36 años para dar sus últimos coletazos como líder de un proyecto en el que hay jugadores a los que prácticamente dobla en edad.

Ni Messi ni el Barça se cerrarían la puerta, pero ya se rumorea una oferta del PSG para ampliar el contrato del argentino por otra temporada más. Se mire como se mire, todo apunta a que el delantero esperará a que termine el Mundial de Catar para estampar su firma en un nuevo contrato. Lo que no está claro es que, para entonces, queden muchos amigos de Leo en el vestuario. El tiempo pasa.