Marcelo Vieira ya lleva más de un mes siendo agente libre. El pasado 30 de junio terminó una etapa de quince años y medio defendiendo la camiseta del Real Madrid, con el que ganó numerosos títulos y llegó a ser capitán este último curso. Sin embargo, su futuro no queda nada claro.

En un principio estaba sobre la mesa incluso seguir en LaLiga con el Real Valladolid, presidido por Ronaldo, pero esa opción no cuajó. Después surgieron clubes importantes de Europa como el Olympique de Marsella, el Milan, la Lazio o el Fenerbahce pero todos ellos acabaron rechazando la contratación del brasileño.

Volver al Fluminense, la única opción en pie para Marcelo

Marcelo, cuando jugaba en el Fluminense EFE

Hoy por hoy solo se mantiene una posibilidad: volver a casa. El Fluminense, equipo en el que se formó, tiene un proyecto importante en Sudamérica y estaría encantado de reincorporar a uno de sus grandes talentos. Sin embargo, todavía habría que ponerse de acuerdo en lo económico.

Uno de los aspectos que ha cerrado puertas a Marcelo son sus elevadas pretensiones. El lateral quiere seguir percibiendo una ficha muy importante y ningún club ha considerado que lo que pide esté a la altura de su valor actual, lógicamente inferior al de hace algunas temporadas cuando rindió a un nivel extraordinario. Con las grandes ligas a punto de empezar y el mercado llegando a su fin, el carioca debe asumir que tiene que bajarse el sueldo si quiere seguir en la élite.