El Real Madrid se movió rápido en el mercado para cerrar los fichajes de Rüdiger y Tchouaméni antes del primer stage de pretemporada. Desde entonces, no ha incorporado ningún jugador a pesar de dar salida a varios jugadores e incluso esperar alguna salida más. El mayor problema puede resultar en el ataque, la mayor fortaleza de los de Ancelotti. Las salidas de Gareth Bale, Luka Jovic o Borja Mayoral no han sido suplidas con fichajes, ascendiendo a Latasa al primer equipo. En caso de ausentarse Benzema, sólo Mariano queda como alternativa además del canterano. Quizá por eso, el Real Madrid ha querido cerrar la incorporación de uno de los atacantes más prometedores del futuro: Iker Bravo. Lo hace para el filial, pero sin descartar que pueda tener dinámica con el primer equipo en algún momento de la temporada.

El delantero abandonó la cantera del FC Barcelona para enrolarse en el Bayer Leverkusen la temporada pasada en contra de las intenciones de los catalanes. El Real Madrid se adelanta al Atlético en la carrera por hacerse con el jugador de 17 años a cambio de 250.000 euros entre fijo y variables simples.