Hace ya casi ocho años del fatal accidente de esquí de Michael Schumacher y, a día de hoy, su estado de salud continúa siendo una incógnita. En este sentido uno de sus grandes amigos y con el que compartió muchos de sus momentos de éxito en Ferrari, Jean Todt, actual presidente de la Federación Internacional de Automovilismo (FIA), desveló al diario inglés Daily Mail durante el Gran premio de México algunos de los detalles de su última visita al ex piloto alemán a mediados de octubre.

“Puedo entender por qué su familia y amigos lo protegen, porque debemos dejarlos en paz. Michael está luchando, está luchando y solo podemos esperar que mejore", dijo Todt.

El 29 de diciembre se cumplen ocho años del accidente de esquí que Michael Schumacher sufrió a los 44 años en los Alpes y le dejó con un daño cerebral. Un daño que ha tenido importantes consecuencias para el siete veces campeón del mundo de Fórmula 1.

En este sentido, cuando le preguntaron si Schumacher le reconoce cada vez que va a visitarle “Todt se encoge de hombros, sonríe, hace un gesto con la mano, pero no responde. Se ha alcanzado el límite de divulgación permitido", apuntó el Daily Mail.

El hermetismo alrededor del ‘Kaiser’ es absoluto y Todt, amigo personal de la familia, sabe hasta donde puede llegar pese a que hace algunos meses desveló que "veía algunas carreras de Fórmula 1 por televisión" junto a Michael

Sobre esta competición, confiesa que es muy feliz de ver al hijo de Schumacher, Mick, dentro la parrilla. "Lo está haciendo bien. Podría tener un coche más competitivo, pero me complace que tenga esta pasión. Estoy feliz de que Gina-Maria (la hija de Schumacher) haya encontrado su pasión en los caballos", aseguró.

En un reciente documental estrenado por la plataforma Netflix la esposa del alemán, Corina, aseguró que su marido "ya no es el mismo, pero está aquí y eso nos da fuerzas para seguir". Unas palabras que lejos de aclarar su estado de salud dan pie aún a más interrogantes.

Piero Ferrarri, contundente

Piero Ferrari, otro gran amigo de Michael Schumacher, fue el más contundente hace algunas semanas sobre el estado de salud del germano: "Lamento que hoy hablemos de él como si estuviera muerto: no está muerto, está ahí pero no se puede comunicar".