La mayoría de los pilotos se llevan muy bien y ahora que saben que van a terminar la temporada todavía lo demuestran con mayor alegría. El ‘paddock’ del Gran Premio de los Emiratos Árabes ha servido para que algunos pilotos jueguen al ‘amigo invisible’ ante de Navidad.

Alonso no dudó en ‘trolear’ a Daniel Ricciardo, el piloto al que le ha tocado regalar. El español tiró de un clásico navideño como una botella de vino para un presente más serio, sin embargo, de pasó dejó su sello con un segundo regalo de broma.

El asturiano le regaló un tatuaje temporal de su cara a Ricciardo y se lo pegó en el brazo en plena zona mixta de circuito de Yas Marina. Lógicamente esto se convirtió en la comidilla de toda la parrilla y en las risas de dos pilotos que se mantienen una estrecha relación, de hecho, ambos se convirtieron en virales por su reacción al incidente de Max Verstappen y Lewis Hamilton en Yeda.

Yo solo vi el tatuaje. Yo lo ví en la televisión. Fernando me ha tenido como ‘amigo invisible. Él me regaló un tatuaje temporal con su cabeza”, ha explicado Ricciardo en la rueda de prensa previa al Gran Premio