Tic, tac. El tiempo corre para que dé el pistoletazo de salida a una nueva temporada de la Fórmula 1. Una que se antoja apasionante y no es fácil después de lo que se ha vivido en 2021. La pelea por el título entre Max Verstappen y Lewis Hamilton hasta la última carrera ha dejado la emoción en todo lo alto, más aún si cabe con el esperado cambio de reglamentación de 2022 que debe, a priori, suponer una mayor igualdad de los ccohes en la pista. Eso y que según los cálculos de la Federación Internacional de Automovilismo (FIA) los adelantamientos deben ser más sencillos con la nueva especificación aerodinámica.

En pleno trabajo en el simulador y en las fábricas se encuentran todos los equipos inmiscuidos en ese nuevo coche, sobre todo, los aspirantes a romper la hegemonía de Red Bull Racing y de Mercedes AMG de las últimas temporadas. Equipos como Ferrari, McLaren, Aston Martin y Alpine tienen una oportunidad competitiva que no pueden dejar pasar.

De hecho ese es el motivo del regreso a la Fórmula 1 de Fernando Alonso. Tras un 2021 en el que se ha readaptado a la categoría ‘El Plan’ en Viry y en Enstone está en marcha… o al menos eso parecía.

En las últimas semanas las noticias no han sido positivas con lo que ha salido desde la escudería anglo-francesa. Las informaciones y las salidas de miembros de Alpine no han augurado sensaciones positivas. Por ejemplo desde agosto hasta la fecha ha dejado la escudería Remi Taffin, Alain Prost y Marcin Budkowski. Laurent Rossi está haciendo una reestructuración integral del equipo para conseguir formar el mejor bloque posible.

Sin embargo las palabas de Prost asegurando que el motor Renault tiene problemas de fiabilidad y de falta de potencia, así como la necesidad de un ciclo de varios años por norma no escrita para estar arriba han enfriado las esperanzas de Alonso y de sus seguidores.

Fernando Alonso, a bordo de su Alpine en Hungaroring. EP

Positividad en Alpine de cara a 2022

Laurent Rossi, que ha adoptado el cargo de Director Ejecutivo interino, ha aprovechado este inicio de año para dar luz sobre cuál es el proyecto de Alpine cara al futuro. Mientras colea todavía la más que posible llegada de Omar Szafnauer y BWT como patrocinador principal, Rossi da algo de positivismo al entorno de la escudería.

“No hay demasiado nerviosismo porque estamos en posición de ganar mucho terreno. Hay mucho positivo para nosotros. Podemos hacerlo peor que este año, pero lo dudo. Tenemos un buen desarrollo en el lado del motor, uno diferente y también de la potencia”, palabras que contrastan precisamente con las manifestaciones de Prost tras su salida de Alpine, pues todos los ojos están puestos en ese motor que lleva un par de años congelado de cara al desarrollo de una nueva arquitectura del mismo.

No obstante Rossi siempre ha señalado 2024 como el año en el que pueden alcanzar el techo de la categoría para competir habitualmente por victorias e incluso por campeonatos. “Esto nos acerca, no al nivel de los mejores, pero no lo sabemos. Si mejoramos en aerodinámica y las baterías, reduciremos la brecha entre los mejores asumiendo que ellos mejoran también”.

Unas palabras que dejan entreabierta la puerta de la ilusión para Alonso, Ocón y toda la escudería. El nuevo motor era absolutamente necesario, pero algo todavía tiene que salir de la aerodinámica. De lo contrario, no podremos acercarnos a los que dominan en el campeonato", explicaba hace algunas semanas el piloto asturiano. Queda por ver a partir de los test de febrero en Catalunya qué han preparado los equipos para 2022. Todo está en el aire.