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¿Se retirará Alonso en Australia? La verdad sobre la crisis de Aston Martin

Las vibraciones en el monoplaza dañan las baterías y limitan el rodaje. El estreno en Melbourne puede convertirse en un banco de pruebas para la escudería durante el fin de semana y comparecer a medias en la carrera. ¿Corre Alonso riesgo real de abandonar?

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Redacción SD

Iván Carsí

Iván Carsí

Las alarmas no se han encendido sino que suenan estruendosamente en el garaje de Aston Martin F1 Team. Y cuando hay dudas técnicas en pretemporada, el ruido crece rápido, aunque en el caso de lo de Silverstone no son dudas sino más bien evidencias por lo mostrado durante los test en Bahrein. Más aún si el nombre que aparece en el foco es el de Fernando Alonso. La pregunta se repite en el paddock y en redes sociales: ¿se retirará Aston Martin en Australia?

La raíz del problema está en los test de Bahréin. Aston Martin apenas pudo completar el programa previsto debido a vibraciones severas en el coche que afectan directamente a las baterías. El impacto no es menor. Las sacudidas sostenidas dañan el sistema eléctrico y comprometen la fiabilidad general del monoplaza según explica The Race en un artículo reciente. Cuanto más tiempo rueda el coche, peor es el efecto y de ahí que tan solo pudieran hacer tandas cortas en Sakhir.

El problema no se limita al chasis. También apunta a la unidad de potencia de Honda, cuyo rendimiento y fiabilidad han generado inquietud, sobre todo, esta última. La falta de consistencia en la entrega de potencia y la gestión energética han reducido el kilometraje en pista. No obstante desde Honda HRC se ha deslizado que la falta de rendimiento y potencia va más asociada a esa falta de fiabilidad de los componentes. Sin vueltas, no hay datos y sin datos, no hay soluciones.

El Aston Martin de Alonso, en pista

Las vibraciones afectan al sistema de baterías y comprometen la fiabilidad. / SD

Un estreno condicionado

El Gran Premio de Australia, en el circuito semiurbano de Albert Park, puede convertirse en un banco de pruebas más que en una carrera convencional. No está claro aún qué implicará exactamente la estrategia del equipo, pero desde hace varios días circula el rumor de que tanto Alonso como Lance Stroll podrían dar pocas vueltas en carrera, priorizando la recopilación de información durante las sesiones de práctica ante la falta de tiempo en Sakura para arreglar el desaguisado de la pretemporada.

El plan es claro: maximizar el rodaje cuando el riesgo está controlado. Es decir, en los entrenamientos libres. Allí pueden decidir cuánto tiempo permanece el coche en pista y cuántas vueltas consecutivas realiza. En carrera, el margen es mucho menor.

La situación es delicada porque la homologación del motor ya es definitiva. El 1 de marzo fue la fecha límite para presentar la especificación a la FIA, y lo visto en Bahréin es, esencialmente, la versión final con la que Honda competirá esta temporada al menos durante la primera parte de la misma. No hay margen para revoluciones profundas a corto plazo.

¿Retirada o gestión estratégica?

Hablar de retirada prematura puede sonar alarmista, pero no es descartable que Aston Martin opte por una gestión conservadora si detecta que el riesgo mecánico es alto. Terminar la carrera no es el único objetivo; preservar componentes y evitar penalizaciones futuras también pesa en la ecuación.

Desde el equipo ya se ha advertido que las primeras carreras no marcarán el resto de la temporada. El mensaje es claro: necesitan tiempo. Tiempo para que en Sakura, donde trabaja Andy Cowell junto al equipo técnico de Honda HRC, encuentren soluciones que estabilicen el conjunto. Tiempo para convertir un proyecto prometedor en un coche realmente competitivo y en la F1 los milagros existen, pero muy de vez en cuando.

El circuito de Albert Park  en Melbourne.

El GP de Australia puede convertirse en un banco de pruebas para Aston Martin. / SD

El núcleo del problema es técnico, pero sus consecuencias son deportivas. Las vibraciones severas afectan a la batería y, por extensión, a la gestión híbrida del motor. Sin estabilidad energética, el rendimiento cae. Además, cada vuelta adicional agrava el desgaste. Por eso el kilometraje en Australia podría ser limitado si no se detectan mejoras claras en los entrenamientos. El equipo necesita información, pero también necesita proteger el material.

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Redacción SD

Paciencia o crisis

En el entorno de Aston Martin se insiste en la calma. El proyecto es a medio plazo. El objetivo no es ganar en Melbourne, sino construir un coche ganador con Honda. Pero la Fórmula 1 no espera. La presión mediática crece rápido. Y cuando el nombre de Alonso aparece asociado a rumores de abandono, evidentemente, todo se magnifíca tanto para bien como para mal, pues solo en Aston Martin y en Honda saben realmente cuál es la magnitud del problema.

La realidad es menos dramática que el titular fácil, pero tampoco es descartable a estas alturas. No hay confirmación de retirada prevista, sí hay preocupación técnica y sí existe la posibilidad de que la carrera sea más estratégica que competitiva.

Australia dará respuestas. Quizá no definitivas, pero sí reveladoras sobre el AMR26. El rendimiento real solo se conocerá después de las prácticas, cuando Aston Martin y Honda tengan datos sólidos sobre el impacto de las vibraciones y la fiabilidad de la unidad de potencia.

Acuerdo entre Honda y Aston Martin

Honda busca soluciones tras homologar la especificación definitiva del motor. / JIJI PRESS/EFE

Hasta el próximo domingo, la pregunta seguirá flotando en el aire. ¿Se retirará Alonso en Australia? La respuesta, por ahora, depende más de la ingeniería y de los planes de Aston Martin y Honda HRC que del piloto.

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