La vitrocerámica es una de las zonas más difíciles de limpiar de la casa. Sucede casi siempre. Cocinando la ensucias o tienes cualquier accidente y de pronto la vitrocerámica ya no vuelve a ser la misma. En este sentido lo que más terror le da a todas las personas que se encargan de un hogar es que les quede algo pegado en los fuegos. Pero eso tiene "fácil" solución. Eso sí, requiere paciencia.

Para llevar a cabo la limpieza de esta zona de la casa lo primero que tienes que hacer es echar un poco de limpiador de vitrocerámicas, dejar que actúe, pasar una bayeta húmeda y quitarlo. Y repetir este proceso una segunda vez pero con una pequeña salvedad: en esta ocasión debes encender un poco el fuego aunque sólo sea unos segundos para que ese limpiador cale aún más y puedas pasar la rasqueta sin problema a que se ralle la vitrocerámica. Recuerda que esta es una de las partes más delicadas de la casa y que siempre tienes que tocarla con cuidado para evitar rallarla y que se produzcan daños que al final son irreparables.

Recuerda que en nuestra sección de fuera de juego puedes encontrar todos los trucos de limpieza que necesitas para que tu día a día sea más sencillo. Se trata de pequeños consejos que, sin duda, te van a hacer la vida más agradable. Ya sabes que tal y como aseguran los que saben de este tipo de temas es más que sencillo tener tu casa a punto. Basta con que tengas un método y una disciplina.

No hace falta que inviertas demasiado tiempo ni que te gastes demasiado dinero en productos excesivamente caros que no van a suponer una mejoría en los resultados. En este sentido en nuestros trucos de limpieza te recopilamos los consejos que los expertos en este tipo de tareas van dejando en foros de internet, en redes sociales y en páginas web y que van a suponer que las tareas del hogar te sean más sencillas. Aplicar estos consejos no puede ser más sencillo pero ten en cuenta que siempre los tienes que adaptar a tus necesidades y a la realidad de tu hogar. Usar de forma inadecuada los productos de limpieza puede poner en peligro tanto tu salud como el estado de conservación de tus electrodomésticos y de tus utensilios domésticos.